que non crederes.
A mí, la verdad, recibir una carta así me daría verguenza.
Obvio, no es mi candidato, ni lo votaría, y no me parece una alternativa que valga la pena.
Respeto su orgullo Bada, pero la verdad, no lo comparto.
Este país realmente me asombra cada día.
Anonadada
Emma