son el temor y el amor.
Ausentes estos dos acicates el hombre queda preso de la inercia de su situación.
Las antiguas sociedades se movían mucho por el temor y las clases de abajo eran explotadas sin ninguna salida.
Ahora tienen la libertad de no hacer nada y nadie por ello los somete a ningún castigo o esclavitud.

Por otra parte,tampoco los mueve el amor a ese trabajo,que por otra parte ven que como no suficiente.

La característica de la sociedad moderna ya no es el temor sino el ofrecimiento de todo tipo de comodidades como sociedad de consumo.
Desde prender la luz,todo es facil....y entonces la consecuencia es que la gente es llevada por la inercia de la comodidad,de no hacer nada y tratar de conseguir la cosas de la manera fácil sin sacrificio.
El trabajador no se siente integrado a nada,a ningún proyecto,a ningún país,ni empresa.
Sabe que es material desechable y con el resentimiento que lleva dentro,no descartemos que no vaya a trabajar a propósito para alegrarse de como el patrón pierde por no levantar la cosecha.
El ser humano no es sencillo en su accionar y sentimientos,siendo pobre o rico.
Pero ante todo es hijo del temor,ausente en la actualidad en las sociedades modernas,mas en el caso de las clases bajas.
En medio de esta corrupción generalizada,tampoco las clases altas dan el ejemplo,con sus fugas de capitales y no pagos de impuestos,ni la clase dirigente política que como en el caso actual de un presidente que toma como bandera política,el no cumplimiento o el no pago.
Si eso hace un presidente sin ideas en un país rico,que podemos esperar del obrero inculto y vago,o cómodo o esquivando el bulto al laburo...?

Hasta que no se rompa este círculo vicioso de la corrupción,el desgano y la falta de proyectos como país,poco cambiará...