Creo que se estan mezclando los tantos. Las personas que murieron victimas de atentados (ya sea Junior, Lourdes Di Natale o los de la AMIA) fueron víctimas políticas, en aquel entonces la política y la economía iban por carriles separados, sino ¿como olvidar la muerte de Cabezas, o acá mismo en Córdoba, la muerte de Maders en el gobierno de Eduardo Angeloz?. Es decir, el bienestar economico por si mismo desalentaba muchos delitos...
La situación hoy dista de ser mejor, la política y la económia muestra su parte mas oscura: hoy la economía quebrada (o al menos polarizada) es caldo de cultivos para todo tipo de delitos, esto suma víctimas a las muertes políticas que aún perduran simplemente porque los políticos son los mismos con las mismas prácticas de siempre.
Creo que la muerte del pibe Blumberg produjo un quiebre (al menos en mí): no quiero las muertes del gobierno de Menem, pero tampoco tolero la inseguridad de mano de una economía de subsistencia. El estado tiene la obligación de cumplir con el contrato "yo pago impuestos-Estado me das seguridad", delegando su poder de policía a la fuerza civil (policías en sus distintos estamentos), con la coerción de las leyes, pero el Estado ¿me da seguridad? yendo mas en profundidad, siendo delincuente ¿me da posibilidades para insertarme y llevar adelante un proyecto de vida para salir del delito?Obviamente que no, y esto no es por culpa de los fondos buitres o del FMI, sinó por una parva de adolescentes que todavía juegan a la utopía nacional en la Casa Rosada...
Saludos
Bartolo