Si hoy me aparece alguien para firmar el petitorio de Blumberg NO LO FIRMO.

Entiendo el dolor de este hombre, estoy seguro que ni aún en mi peor momento puedo imaginar lo que está pasando y pasó. Pero no puedo justificar sus actitudes en el congreso, su rechazo a Arslanian, su asociación con ruckauf y casanovas -dos probados cómplices de la "maldita policía"-, su pretensión de ser casi el censor o el virrey de los legisladores, su prepotencia de ocupar el palco de periodistas en el congreso -algo que ningún político se atrevió a hacer- con escoltas que impidieron el ingreso de los periodistas, etc., etc., etc.

Este pobre hombre está siendo utilizado por DE-LIN-CUEN-TES y encima tiene la soberbia -cuanto no la necedad- de considerarse el dueño de la verdad.

¿Políticos corruptos?,... entonces ¿porqué habla con ellos?

¿Aumento de penas?... ¿y que hacemos con los servicios penitenciarios que mandan presos a robar y asesinar?

¿Cambio de leyes?... ¿y que hacemos con juicios que duran AÑOS tanto para culpables como PARA INOCENTES?

Estoy de acuerdo que hay inseguridad, pero estoy SEGURO que las modificaciones de las leyes tal como se las llevaron a cabo NO VAN A SERVIR ABSOLUTAMENTE PARA NADA, al contrario, les han dado aire a personajes como Ruckauf y Casanovas que estaban en el fondo del pozo (ciego) y ahora salieron a la luz como si fueran carmelitas descalzas siendo ladrones, irresponsables, inútiles, etc.

El dolor es un buen motor para actuar, pero no para razonar.