en un país civilizado, Levi, pero éste no lo es.
Es imprescindible, antes de la instrucción militar, sacar a los chicos de la calle, darles comida y educación; sacar a los viejos de la calle y darles amparo, cuidados sanitarios y una jubilación decorosa; generar fuentes de trabajo, ya sea a través del Estado (por obra pública) o de los privados(por inversiones). Debe destinarse a mejorar la salud, las escuelas. A lo mejor, mantener aviones da trabajo, pero mantener chatarra no lo da y nosotros ya no tenemos fuerzas armadas, simplemente porque las armas son obsoletas y los aviones y barcos también, reponerlos significaría un gasto que el país no puede hacer.

En estos momentos de urgencia y emergencia el dinero público debe destinarse a sacar adelante a la sociedad. Lástima que ese dinero público que no se destina a las fuerzas armadas tampoco se destina a la gente, porque queda en los bolsillos de los políticos, los intermediarios, los punteros y toda la lacra que maneja el poder delincuencial y corrupto en la Argentina.

Todos, absolutamente TODOS los desgobernantes que hemos tenido desde hace décadas han contribuido a traernos hasta el lugar en el que estamos en este momento, con el 60% de la población bajo el nivel de pobreza; con el 70 % de la población analfabeta, semianalfabeta o analfabeta estructural.

No es con discursos de barricada, con sacos desabrochados y con nudos de corbatas flojos, con dedos índices levantados y con siestas prolongadas, con medidas demagógicas cuando las encuestas bajan como vamos a sacar al país adelante, es arremangándonos todos, es siendo un poco más humildes y más trabajadores, es ahorrando en los bienes públicos, es exigiendo que el trabajo de cada uno se cumpla como se debe, es cumpliendo con lo que se promete y si no se pudiera, explicando por qué no se puede.

Somos ricos en discursos pero muy pobres en acciones.

Nigeria