Las perspectivas de crecimiento económico de la Argentina comienzan a revertir la baja predisposición inicial de los acreedores al bono atado al PBI. Es lo que se desprende, al menos, de los dichos de Nicholas Schlotthauer, analista del Deka Bank, que agrupa a las cajas de ahorro y populares de Alemania, pero que no participará en las negociaciones. “Los acreedores están más predispuestos ahora que hace unos meses a aceptar un bono de la Argentina atado a su crecimiento económico. Al menos, es una posibilidad digna de reflexión”, opinó Schlotthauer.
Por su lado, el economista Oliver Stoenner, analista del Commerzbank, aseguró que “debería haber, naturalmente, una mayor disposición del Gobierno argentino para negociar”. El ejecutivo agregó que la premisa esencial para el retorno a mediano plazo de la Argentina a los mercados sigue siendo “alcanzar un acuerdo en condiciones aceptables”.

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