El que debería pensar en renunciar es Pichetto después de su intervención en las exposiciones de J.Gonzalez Fraga y A. Guadagni. Sumada a estas declaraciones, este senador confirma que es otro imbécil que solamente obedece al gobierno y se olvida del puesto que ocupa. El vicepresidente no debe irse por pensar distinto al presidente.
Toda esta banda oficialista, quiere mostrar corporativismo para un segmento de la sociedad que necesita seguridad en los dichos de los que manejan la nación.
Finalmente cuando los problemas del país afecten sus bolsillos, le echan la culpa al gobierno. Mientras tanto pueden seguir leyendo Olé y ver a Tinelli a la noche, hasta las próximas elecciones donde le revolearan el voto al que parezca más caudillo, que en este país significa más mafioso.
En definitiva, tenemos lo que como sociedad nos merecemos.