Estimado Cianoplus:
Como siempre aprecio su invitación a pensar un poco más.
Veamos:
la inteligencia no refiere a una condición unívoca o a un puro aspecto de la intelectualidad. Si me permite ejemplificar nadando en extremos, el protagonista de "una mente brillante" sería para muchos seres vulgares el contrario de la inteligencia. Por otra parte y haciendo otro salto, siempre con su venia y para no ocupar más espacio que el necesario, el poder marea y obnubila, el poder es borrachera, el poder transforma eal hombre en un ser salvaje y emborracha su autocontemplación al hiperrealzarse su ego. El poder es ilusión de completud (sic Lema).
Me permito resaltar una frase por mi expresada: "Sí no me cabe dudas sin embargo que su obstinación está en mantener el poder".
Acá es donde podemos acercar ideas y vamos todos para Ezeiza. Éste especimen no es sin dudas ni estadista, ni Ho Chi Mhin, ni Ghandi, ni siquiera un Gorbachov para acercar a lo mundano la idea. Pero creo que cuando se lo trata como el representante mayúsculo de lo diabólico, se cae en una puerilidad propia de nuestra condición humana y argentina. Por algo el gran jurista carlos Nino hablaba de la "anomia boba" Y MURIÓ ANTES DE QUE KIRCHNER SALIERA DE SANTA CRUZ.
Para tomar un referente temporal, desde la tablita de Martinez de Hoz a esta parte, los gobernantes ¿han sabido aprovechar en algún momento con racionalidad y en favor del país y de quienes consecuentemente lo habitamos las distintas circunstancias que se nos presentaron?. ya se que esto llevaría a una discusión interminable pero convengamos que la nacionalización de la deuda por parte de Cavallo, la hiperinflación de Alfonsín, el "plan Bonex", la rifa de las empresas públicas en especial YPF, la explosión del dólar y la acefalía presidencial, el párche Duhalde y la "venta" del gobierno al mejor postor, no han sido antecedentes maravillosos para escandalizarnos tanto con este engendro de Santa Cruz.

Finalmente amigo Ciano: le aseguro que este pinguino imbécil no cuenta a su lado, y la presidenta menos (mal que les pese a los que gustan pinchar su imagen copn alfileres) con sólo nabos y lameculos. También los hay lúcidos e intelectualmente plenos.

Pero, para dejarlo en claro, por las dudas, el pasaporte lo tendré listo. Yo jamás lo voté ni lo votaría. Mi expresión de deseos manifestada más arriba es sólo eso, basado en alguna intuición que me da mi discreta lectura de la realidad.
Un abrazo