Estimado Ciano:

Interesante el topic que lanzó, hay que tener cojones para nadar cuando el mar está poblado de pirañas. Pero bue, dejemos las menudencias y vayamos como Ud. bien señala a la "carne".

Ya la mención de Duhalde provoca cierto escozor, sin embargo si toleramos el amargor inicial, el planteo no deja de tener originalidad y verosimilitud. Como Ud. ya ha tomado los recaudos no hincaremos comentarios al pedo más propios de Salieris que de pnsamientos autónomos.

El reportaje es interesante, ya que es cierto que Duhalde, jamás elegido por el pueblo a un cargo mayor que el de gobernador, el cual lo desempeñó tan bien como lo que su manejo político le permite, lo que es bastante para lo que hay en plaza y lamentable para el ideal de transformación que su inestimable Varela plantea.

¿Vicepresidente?, sí claro, transó pronto con Menem para desde allí lanzarse a la provincia. Pero es cierto y se lo admito que la visión de este político de 7 vidas es, por supervivencia, lugares por los que circuló con su camioneta embellecida con cortinitas y cargos de la dimensión de presidir la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur, es una visión amplia y rica, lo cual no asegura que sea sabia. A mi parecer y si suscribo palabras de mi amigo el monje budista, a este señor le faltan vivir aun varias vidas para lograr algún aligeramiento de lo que carga.

Supo pilotear desde el pesado mensaje como lo fuera el "caso Cabezas", hasta la peor fama que lo asocia a la droga. Duhalde es inmutable, sabe servirse de lo que le conviene, hace y deshace y conoce lo que es tener poder. Y tiene brillo propio, a esta altura, ¿quien podría negarlo?. Renace y retoma y a quien no le guste se embroma. Reuteman habrá manejado autos, pero como piloto Duhalde por lejos el mejor, ¿y si choca y se incendia el automóvil?, Duhalde sale vivo como los héroes de las pelis yankis.
Y no me cabe dudas de que Duhalde tiene una mirada más extensiva, en proyección que la mayoría de los políticos actuales, esa es una de las razones por las que renace una y otra vez. Claro que su mirada entronca con una práctica, una forma de hacer política que, aunque le sea gananciosa, no parece buena para nuestro sufrido país. Es la mirada que muchos deseamos que cambie en nuestra dirigencia. Donde la legalidad y los valores morales deben tener un lugar protagónico junto a la profesionalidad de los más capaces.

El mote de "estadista" parece grande, aunque pueda caberle, porque es un práctico y tiene oficio como pocos y sobrevivió cayendo siempre parado a pesar de lo que su mote supondría.. Creo que le falta sapiencia e intelectualidad. Claro, que todo es relativo, según desde donde se lo mire, practicidad picardía oportunismo y capacidad camaleónica. Pero también se agregan hechos: junto con su esposa Chiche, eternos abonados a la manutención del "clientelismo político" tan brillantemente investigado y tratado por Javier Auyero en su libro "La política de los pobres. Las prácticas clientelistas del peronismo". Todos esos antecedentes que lo constituyen le dan grasitud y nervosidad a su carnoso discurso.

A mi modesto entender, no le veo un lugar en el podio de la historia, más bien muchos tenderemos a recordarlo, (para no hacer emerger más garrones al espíritu argentino como el asesinato de los piqueteros del MTD), como quien inspiró al maravilloso director Tim Burton para darle fisonomía a sus extraordinarios Oompa Loompa.