Una vez me tocó estar buceando en el Caribe y de pronto notar que todos los pecesitos de colores que andaban alrededor mío empezaron a rajar... venía una manta raya gigante nadando lo más pancha hacia donde estaba yo... demás está decir que salí rajando y me subí al muelle para mirarla desde arriba... metía miedo la guacha. Pero claro...este tipo le revisaba las amigdalas a cocodrilos de 7 metros y nunca le pasó nada... pensó que era inmortal capaz. Una pena.