Con todo respeto a los foristas por lo valioso de una vida humana, ese señor se mereció lo que le sucedió.
Hace un tiempo atrás, me heló la sangre ver como le daba de comer a un cocodilo enorme con su hijo bebé en brazos (su propio hijo, no el del cocodrilo).
Vos podés hacerte hasta fakir, pero no podés condenar al hambre a tus hijos.
Tenés que respetar sus decisiones de vida.(esto va también para los que hacen hinchas de Boca o River a sus hijos, forzándolos, sin respetar su persona)
Ahí le perdí toda la simpatía y me dí cuenta que era un exhibicionista enfermo de notoriedad, que no se iba a detener, ni aunque le pasara algo a su familia.
Felizmente, se mató el solo.
Como diría cualquier vieja sabia..Dios lo castigó.|I