GAS: EL PROBLEMA ERA DE ELLA

Colapso ladriprogre: Al final... Cristina tuvo que entenderlo...

Finalmente se avanzaría en una modificación de los actuales precios en boca de pozo para estimular la decadente producción local, algo resistido durante todo el período kirchnercristinista y a pesar de que el Ejecutivo Nacional le "vendió" a la sociedad que la crisis energética era sólo producto de la irresponsabilidad de Repsol.

 

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Cristina Fernández finalmente comprendió que no se puede aumentar la producción de hidrocarburos en el país, principalmente de gas, si no se mejoran los precios que se les paga a los productores locales, varias veces por debajo de lo que se abona por el fluido importado.
El valor en boca de pozo, es decir, en los yacimientos, ronda los US$3 por millón de BTU (la unidad internacional), mientras que el gas que envía bolivia se ubica entre los US$8 y US$10 por la misma cantidad, y el GNL que llega a través de buques supera los US$15 por unidad.
En la última década, de gobierno kirchnercristinista, se profundizó la retracción en la oferta local de gas y petróleo. Analistas del sector, y petroleros, éstos últimos en off the record, advertieron durante todo ese período que el esquema de precios desalentaba la inversión, imprescindible para revertir la crítica situación.
Pero el Gobierno no dio crédito a esos avisos. El resultado no pudo ser otro: con la decadencia productiva aumentaron considerablemente las importaciones (gas y combustibles líquidos) generando una enorme sangría de dólares que hoy el Gobierno intenta recuperar con las restricciones más insólitas. En 2011 la factura por las compras externas de energía se llevó más de US$9.000 millones, generando un déficit de la balanza comercial del rubro por cerca de US$3.000 millones.
Ante este escenario, el Gobierno reconoció que la fuga de divisas para tapar el agujero energético motivó la expropiación de YPF, lo que fue presentado como una solución por la que mágicamente los problemas energéticos de la Argentina comenzarían a desaparecer. Toda la culpa la tuvo Repsol durante su gestión al frente de la petrolera, esa fue la conclusión que el cristinismo le ofreció a la sociedad para justificar la expropiación y disimular el fracaso de la política energética de los últimos 9 años.
Pero YPF sólo representa un tercio de la producción de hidrocarburos a nivel nacional, en un marco en el que el resto de las compañías también han sufrido importantes bajas en sus niveles de producción, motorizadas, aseguran, en la poca rentabilidad que significa extraer con los actuales precios internos.
Y si con YPF sola no alcanza (sobre todo si se dilata la llegada de socios con fuerte caudal inversionista), algo más habrá que hacer.
En aquella oportunidad, en medio de la reuniones que inició el ministro de Planificación para tentar a las compañías a que se asocien a YPF, el titular de la petrolera Medanito aseguró que el secretario de Energía, el desdibujado Daniel Cameron, le dijo que el Gobierno estudiaba "un nuevo sendero de precios" para los productores locales.
¿Qué fue lo que cambió después de 9 años de desoir los reclamos y las advertencias? Fácil: la holgadez financiera del Estado ya no es la que era años atrás. Por ello, el Gobierno avanzó con quitas de subsidios en distintos sectores, como el energético y, ahora, en el transporte.
Sobre las próximas modificaciones (que incluirían aumentos en las tarifas de aquellos sectores que hoy ya no gozan de los subsidios), en las que coinciden Julio De Vido, Axel Kicillof, la mente maestra detrás del ¿problema? YPF, y Miguel Galuccio, el presidente de la petrolera, anticipa Nicolás Gandini en el bisemanario Diario Perfil:
"El santacruceño (por De Vido) arguyó que una recomposición del valor doméstico del fluido –hoy ronda los US$2,50 por millón de BTU– es clave para frenar la salida de divisas por la compra de barcos de GNL (gas natural licuado) a importes que multiplican por seis o siete los internos. Galuccio señaló, en la misma línea, que de no mediar un incremento del fluido es inviable recuperar la producción de los yacimientos maduros de gas, uno de los pilares de su gestión al frente de la mayor productora de hidrocarburos.
Los argumentos lograron el aval de la Presidenta, por lo que, desde la semana pasada, funcionarios de Planificación empezaron a recibir a directivos de empresas productoras de gas –de la propia YPF, la francesa Total, Pan American Energy, Pluspetrol, Petrobras, Sinopec, Tecpetrol y la norteamericana Apache– con la promesa de incrementar el valor en boca de pozo del fluido. La meta es recomponer la alicaída oferta del hidrocarburo, que cayó el 12,6% desde 2006, según datos del IAPG.
"La iniciativa en la que trabajan, en la más estricta reserva, los técnicos de Planificación apunta a elevar el precio interno del gas hasta los US$4,30. “Nos pidieron que presentemos todos los proyectos de gas con su respectivo precio de corte, es decir, con el importe de venta con el que son rentables”, explicó a Perfil un petrolero que visitó la cartera de De Vido. “La idea es que las petroleras firmen un contrato con Cammesa –que administra el mercado eléctrico–, por un valor que casi duplica el valor actual que ingresan los productores”, agregó en la misma dirección, un cuadro técnico de la Secretaría de Energía.
Planificación atendería un pedido de la industria de 2009, para generalizar el programa Gas Plus, que permite mejores precios pero sólo para los nuevos descubrimientos del fluido. “El proyecto sobre el que trabaja Planificación ya no exigiría que el gas provenga de nuevos hallazgos, sino que apunta a inyectar en el mercado reservas existentes que hoy, a US$2,50 por millón de BTU, no son extraíbles”, explicó un directivo que se reunió con Roberto Baratta, coordinador del Ministerio, que en las últimas semanas levantó su perfil público.
Durante esta semana, los funcionarios seguirán recibiendo proyectos de las petroleras. “Hay mucho gas que no se produce porque los precios internos no permiten repagar la inversión. Con un gas en torno a los US$ 4, podrían inyectarse unos 10 MMm3/día más (casi 10% de la oferta local) en un año”, señaló otro petrolero que opera en la cuenca neuquina. “Sobre todo en yacimientos del norte de Neuquén, hoy sub-explotados”, completó.
Por el congelamiento tarifario en el área Metropolitana, que casi no sufrió aumentos desde 2002 (el Gobierno sólo autorizó una suba parcial a GasBAN), el precio doméstico en boca de pozo del gas quedó muy por debajo de los valores de importación: traer el fluido desde Bolivia cuesta US$ 11,5 por millón de BTU, en tanto que las cargas de GNL oscilan entre US$15 y US$18".

 
pd, esperemos le tiiren una moneda al sector y no vuelva a quedar todo en la nada....