El Imperio se pudrió. Años, décadas, siglos, tirandole giños primero a Argentina, y luego a Brasil para que se conviertan en buenos gendarmes de AmLat. Primero los distintos desgobiernos argentinos, se negaron a asumir el rol. Luego Brasil, pretendía asumir ese rol, pero como gendarme de un microimperio propio. Era demasiado para el Imperio. Una bofetada.

Alguien del Departamento de Estado, decidió hojear "El Príncipe", y recordó esto: "debe notarse que los hombres quieren ser agraciados o reprimidos, y que no se vengan de las ofensas, cuando son ligeras; pero que se ven incapacitados para hacerlo, cuando son graves. Así pues, la ofensa que se les infiera ha de ser tal que les inhabilite para vengarse. "

¿Cual era la ofensa que podía asignarles el Imperio a Argentina y Brasil por no haber cumplido con su rol de gendarme del imperio? Quitarles algo que consideren propio. Que crean que es suyo suyo suyo, y quitarselos sin que puedan alegar ni una palabra para evitarlo... Los dos estados tapón. Los tratan como si fueran ciudadanos de segunda. Les daremos un TLC y eliminaremos los intermediarios.

Tanto Itamaraty como palacio San martín han pedido varios bidones de agua para tragar semejantes sapos.