Entiendo el sentido de su propuesta, lo único que no comprendo es esa manía nativa de ver una solución (el orden comercial chileno) y adosarle un problema (el lastre institucional argentino).

Digo esto porque si la opción comercial chilena (comercio libre) resulta empresarialmente ventajosa, lo que corresponde no es hacer una sociedad sino replicar su estructura comercial en los mercados que sean de nuestro interes para evitar el pago de un "peaje" institucional que permita colocar la producción local.

Lo que Ud. no se anima a exponer de manera lisa y llana, es que nuestro complejo cultural-ideológico-institucional torna imposible replicar dicho orden, motivo por el cual -pensando como un buen industrial argentino- toma lo conveniente del orden trasandino y le carga los sobrecostos argentinos. Por otra parte, debido a una cuestión de idiosincracia y experiencia -sobre todo luego del tema gas- no creo ni remotamente que un productor chileno vaya a formalizar un tratado de esa naturaleza con un país que no fue capaz de cumplir la palabra empeñada en tratados previos, y que secularmente ha visto su producción afectada por inflaciones en dólares que ha llegado a duplicar sus costos en un lustro.

Se que su cantinela política me responderá que su mesías y su proyecto superarán mágica e inmediatamente todas nuestras taras pasadas y presentes; cosa que no me permitiré creer, porque algunas negociaciones en el comercio internacional me han enseñado, dolorosamente, que uno de los requisitos que en tales acuerdos resultan sine qua non son los antecedentes, repito: an-te-ce-den-tes.

No obstante lo dicho, veo como algo benefico que comiencen a notar los traumas económicos que los pasados actos de sus preferidos han creado.smiley: embarassed

Hicimos cosas de las que no se vuelve... ¡aunque se empeñen en parecer inocentes y negarlo con el mayor énfasis! smiley: happy

Buen fin de semana
BARUCHsmiley: pimp