La economía argentina y la chilena son, básicamente, complementarias. A los chilenos les encanta que los argentinos inviertan allá. Lamentablemente, a nuestro Gobierno le molesta que los chilenos inviertan aquí porque, aparte de las declaraciones, ha hecho lo posible por molestarlos aún más que lo que molesta a las empresas argentinas. En Chile, una empresa de capitales argentinos se convierte en una empresa chilena y tiene posibilidades de prosperar. La inversa es mucho más vidriosa. 

En cuanto a conectividad, sería formidable que se hiciera el túnel de baja altura por Libertadores, sobre todo para los camiones brasileños. De igual modo, sería muy bueno que la ruta 7 se pusiera en condiciones (debería ser una autopista como el tramo de San Luis). Ahora bien, llevamos diez años limitándonos a deteriorar los caminos existentes ¿dónde están los recursos para hacer nuevos caminos y ferrocarriles?

El problema es nuestra mentalidad "disfrute hoy y no pague nunca". ¿Cómo piensa cambiarla? Y si no cambia ¿Cómo vamos a tener políticos que implementen una economía medianamente seria?

Saludos cordiales