Lo que dijo Bonelli no es novedoso, una mujer es más dura para negociar que un hombre y además, Lula nunca fue un hombre muy temperamental, al contrario y Dilma no parece ser una mujer con mucha paciencia. Romper no va a romper, eso de pegar el portazo nunca fue la política de Ytamarati, las represaliias o el "enfriamiento" vendrá en cuotas. Además, saben que tarde o temprano, el nuevo gobierno post K tendrá que ir a pedir la escupidera a Brasilia para fondeo al BCRA o algún otro tipo de ayuda.