La solución más ética posible es la de Ronald Reagan. ¡Despedirlos a todos!


Pero hay una realidad, y es que los salarios están realmente bajos. Si realmente ese no fuera el caso, habría gente haciendo cola para tomar los trabajos que los actuales trabajadores dejarían. Pero esto no ocurre porque nadie quiere trabajar por tan míseros sueldos.

Cada vez va a haber más paros. Como dije, nadie se va a levantar para ir a trabajar por 300 o 400 U$S.