Nadie en las pistas lo conoció tanto como Jo Ramírez.....en negrita y con mayor tamaño de la letra pongo lo más sobresaliente, aunque las notas son jugosas de pé a pá.....

Los años dorados de Ayrton Senna; el ídolo inolvidable

Joaquín Ramírez recuerda el tiempo que compartió con el piloto brasileño y lo difícil que fue la competencia con Prost en McLaren
POR: JC Vargas
el 16 de Agosto de 2011


CIUDAD DE MÉXICO, 16 de agosto.-  “Como dos gotas de agua”. Jo Ramírez recuerda que las máquinas, carrocería y llantas de McLaren eran idénticas para Alain Prost y Ayrton Senna. “La diferencia era que elProfesor hacía lo necesario para ganar el campeonato (si llegar en quinto puesto le daba el título, Prost llegaba en quinto), mientras que Senna danzaba arriesgadamente en las pistas, siempre queriendo vencer a los demás”.

Lo platica el mexicano Joaquín Ramírez, ingeniero mecánico que se convirtiera en coordinador de aquella escudería (1984-2001) que tuvo en sus manos a los dos mejores pilotos de la Fórmula Uno. Una charla a más de 17 años de la muerte del piloto brasileño.

A Jo le han regalado todos los libros que se han hecho en torno a Senna, tiene un set de siete videos que le regaló la tv japonesa sobre la vida de Ayrton y los conserva todavía envueltos en celofán. Jo escribió su autobiografía (Mi vida en la Fórmula Uno) en la que platica del brasileño y la amistad entre ambos.

“Tengo muchas cosas de él, trajes, zapatos, cascos, copas, volantes”, una pequeña colección que Jo Ramírez guarda en su casa, en Andalucía. Jo regresa a México una vez al año, cada vez que compite en la Carrera Panamericana.

¿Era difícil trabajar con los dos genios?

No era fácil porque los dos eran tipos con fuerte personalidad y un talento increíble. Personas muy difíciles de manejar. Era un problema, pero quién no quería tener a Alain Prost y Ayrton Senna en su escudería.

Más allá de la parafernalia, la tv y el pódium, ¿cómo era tener al francés y al brasileño en la intimidad de la McLaren?

El primer año fue fantástico porque los dos se respetaban mucho. Cuando Senna llegó a las pistas, Prost era el número uno y cuando Senna llegó a McLaren lo único que tenía en mente era derrotar al campeón del mundo, y en su propia escudería. Prost lo recibió con los brazos abiertos, pues no tenía ningún prejuicio sobre Senna. Cenaban juntos, charlaban. En el segundo año empezaron los problemas, pues tenían el mismo objetivo y literalmente no cabían en las pistas.

¿Llegaron a los golpes?

No, nunca. Se gritaron una o dos veces, después del Gran Premio de Portugal cuando Senna empujó a Prost muy cerca del pit lane, donde estaban todos los mecánicos en los fosos. Si uno se hubiera salido, hubiera matado a mucha gente. Alain le gritó a Senna diciéndole si quería el campeonato, tanto que estaba dispuesto a matarse por él, pues que se lo quedara. Que Prost no quería morir por una carrera.

¿Cómo eran debajo de los autos?

Era más divertido salir a cenar con Prost que con Senna. Ayrton era más intenso y platicaba siempre de problemas con el auto y cómo mejorar al siguiente día. Con Prost platicabas de mujeres, de la vida, de todo. Aunque después de las carreras, cuando ganaba, Senna era muy divertido, bailaba como loco toda la noche.

¿Cómo conoció a Senna?

Yo trabajaba con Fittipaldi, estábamos haciendo pruebas en Silverstone y Senna acababa de salir de la Fórmula Ford en Inglaterra. Emerson era campeón y brasileño y Ayrton fue a saludarlo. Tomamos un café y platicamos un poco, cuando Senna se despidió Emerson me dice: “fíjate en este chico, va a llegar a ser uno de los más grandes en el deporte”.

¿Fueron amigos?

Demasiado. Nos conocimos antes de que él llegara a la Fórmula Uno, cuando yo estaba con Fittipaldi. Cada vez que él venía a una carrera charlábamos y en los aviones nos sentábamos juntos porque él empezaba a conocer gente y su inglés no era tan bueno. Podíamos hablar en portugués por mis años con Fittipaldi.

¿Algún entretenimiento?

Le gustaba mucho el aeromodelismo, tenía muchos aviones y era experto en manejarlos. Hasta en eso quería ser perfeccionista.

Una época difícil de olvidar.

Un época fantástica para el automovilismo porque estaban Senna, Prost, Rosberg, Mansell, Piquet, gente que andaba muy rápido. Fueron campeonatos de gran calidad, distinto en la época de Schumacher, pues sólo Hakkinen le daba batalla. Los otros pilotos no eran tan buenos y sus autos no eran tan rápidos. Si Senna no hubiera muerto, Schumacher no hubiera ganado tantos campeonatos.

Senna-Schumacher, un duelo que duró muy poco.

El automovilismo perdió a su mejor exponente y nos perdimos los piques que hubiéramos visto entre ambos. No cabe duda que Schumacher también empezó muy fuerte y muy pronto se quedó sin rivales de calidad. Con Senna se hubieran visto piques fantásticos como el de Senna y Prost.

Tengo entendido que Senna lo impresionaba.

Una vez llegaron a chocar en Francia y Senna quedó fuera al principio de la carrera. Una tormenta paró la prueba por algunos minutos, los que aprovechó Ayrton para acercarse a Schumacher. Senna me guiñó el ojo y me dijo: fíjate cómo lo voy a desincronizar. No escuché lo que le dijo, pero vi la cabeza de Schumacher moverse y su cara muy atenta. Cuando arrancó la carrera, Schumacher chocó en la primera vuelta y Senna quedó muy contento por eso. El pique comenzaba.

¿De todas las personalidades que usted conoció, en qué lugar pone a Senna?

En cuanto a personalidad me quedo con Juan Manuel Fangio, quien fue un caballero de las pistas, admirado y respetado por todos los pilotos que corrieron en su época. Como un piloto que nunca comete errores escojo a Prost, demasiado limpio cuando corría. El más completo fue Senna, el más rápido.

El glamour de la Fórmula Uno.

Es un deporte que atrae a las mujeres, a las personalidades. Senna era muy tranquilo, estaba casado aunque no duró mucho por su devoción a la profesión. Anduvo con una que otra mujer, entre ellas la brasileña Xuxa. Tuvo una (Adriana) que no aparece en la película porque la familia no lo aprobó. Siento que el filme estuvo incompleto, porque si quieren hacer un documental y no pasan al amor de Senna, con la que se iba a casar, pues la historia queda incompleta.

Se decía en los pits que Senna hablaba con Dios.

Senna era muy religioso, siempre leía un capítulo de La Biblia antes de cada carrera. Prost era el que decía que Senna no creía tener un accidente porque se sentía protegido por Dios.

Si no hubiera muerto, ¿qué estaría haciendo el Ayrton de 51 años?

Seguramente estaría ayudando a su gente. Me atrevo a decir que pudo ser Presidente, porque su país lo adoraba.

¿El día de su muerte, Senna hizo algo distinto?

Estaba muy impresionado por la muerte de (Roland) Ratzenberger, en un fin de semana horrible empezando por el accidente de Rubens Barrichello. Impresionado porque acababa de conocer a Ratzenberger. Se hablaron muchas cosas. Yo lo vi muy serio, ya no estaba en mi equipo (Senna firmó con Williams-Renault). Una noche antes de su accidente me pidió le reservara un helicóptero para volar a Portugal apenas terminara la carrera. Se veía triste.

¿Qué fue lo último que se dijeron?

El día de la carrera nos saludamos, me agradeció lo del helicóptero, le dije que en McLaren esperábamos su retorno y un ‘nos vemos en el pódium’.

La pelicula...

En el año del 95 se había aprobado un proyecto de cine, con un costo de 100 millones de dólares. La idea era que el español Antonio Banderas personificara al mítico Senna, en una aventura que no se llevó a cabo. Hoy, producida por James Gay Rees y dirigida por el inglés Asif Kapadia, Universal Pictures presenta en México un documental de 106 minutos que muestra a una de las leyendas de la Fórmula Uno (Ayrton Senna), desde su llegada en 1984 hasta su muerte, una década más tarde. Una carrera meteórica en las pistas del mundo contada por la familia del piloto, periodistas, personal de McLaren y en la que sobresale la rivalidad entre el brasileño y el francés Alain Prost. Una historia en la que las curvas se toman a más de 160 kilómetros por hora.


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