A Beatriz la conocí antes que al hielo .

 

Eran épocas en la que la pelota no estaba manchada .

Bah eso era lo que creía yo hasta que Arolas me dijo

Que la pelota siempre estuvo manchada :

 

-         De lo primero que me hablaron pibe , fue de la nieve ,de Paris

y la muerte .

 Eran tiempos en que la Av de los Constituyentes todavía era empedrada

Y yo iba a jugar a la Agronomía , armando los arcos con ramitas , esperando

Los lunes en que infaltablemente Ermindo Onega nos venía a ver .

 

Pibe – me dijo un día – chanfleás mejor que Moacir .

¿No te gustaría jugar en River ?

 
El martes siguiente fui con un  bolsito de papel , y zapatillas nuevas marca Pampero

A probarme en la canchita auxiliar , al costado del Monumental .

Algunos iban con botines , pero la mayoría de zapatillas .

 Peucelle me preguntó donde me gustaría jugar .

Le dije  
- de ocho , como Pando .

 A los 10 minutos pedí patear un tiro libre  a 5 metros del área .

Peucelle gritaba 

– déjenlo al ocho

La chanfleé y entró por el ángulo izquierdo  del arquero petisito ,

una masa para tirarle bombeado y arriba .

 Antes de terminar el primer tiempo fui a patear un córner desde la derecha .

La chanfleé con cara interna , lo que hoy le dicen tres dedos , seguro que la metía , pero pegó en el travesaño 
y volvió al extremo derecho  del área .

 

Para el segundo tiempo me dejaron afuera , pero elgordo Peucelle me dijo que no me fuera , 
y me acercó un formulario donde puse mis datos .

 Al rato apareció Eerminio , con su hermano Daniel que jugaba de centrodelantero

Y era medio paquete .

Me felicitaron los dos que eran del rioba , de Agronomía , de Villa Ortúzar ,

 
Eran las cuatro de la  tarde y me fui caminando desde el estadio hasta Barrancas de Belgrano . 
Mientras esperaba el 80 volaba  . Pensaba en mi viejo , tesorero de Boca

pero en algo más importante , en esa  final que quería  jugar para Argentina contra los ingleses con la albiceleste y Amadeo en el arco .

Faltaba un año para el mundial del 66 en Inglaterra , y yo tenía 14

pero  un chanfle demoledor y esas ganas enormes y viscerales de hacer el gol del triunfo en el último minuto , 
ahí en Wembley , pa silenciar a la Rubia Albión ,pa avergonzar a Hamlet , a Shakeaspeare , a la reina
 y de paso  por  vergüenza nos devuelvan las Malvinas .

 Eran épocas en que yo creía en Dios , la Resurrección y en que la pelota no estaba manchada .

Tres mitos infantiles .Tres boludeces , que hoy permiten sobrevivir , resignarse , padecer ultrajes 
y humillaciones 
A millones de autoengañados  que no pueden o no quieren entender que la única resurrección posible es la de hoy ,
la del presente.

 A las seis de la tarde , bajé del 80 en la esquina de Av de los Incas y Av de los Constituyentes .

No sabía cómo le iba a decir a mi viejo , que ya era jugador de River ,

cuando en la parada me encontré con una mirada  almendrada y profunda.

No era Beatriz y tenía nombre de tango .