Tan intervencionista es el Estado que establece esterilizaciones o programas de control de natalidad como el que subvenciona los nacimientos irresponsables. La posición del El Viejo me parece consistente desde el punto de vista del equilibrio social.

En última instancia, el Estado es un intermediario entre individuos. Exigirle más contribuciones a un matrimonio que, por prudencia, tuvo dos hijos, para mantener a los siete de una irresponsable, es avanzar sobre los derechos de aquél.