El costo para el pueblo en los desarrollados se incrementa más por el retiro del EStado en ciertos aspectos prestacionales (aumento de la edad jubilatoria, cierre de hospitales, etc.) que por la presión tributaria. El otro aspecto del empobrecimiento devendrá de la inflación debidamente disfrazada. Y el tercero, si el anterior no alcanza para ir licuando la deuda en una situación de mercado normal, es intervenir y maniatar los mercados asegurando una Tir de deuda soberana baja mientras ensayan el rollovereo perpetuo de su deuda. Ad infinitum.

En cualquier caso, de ser cierta su hipótesis, el anzuelo para atraer dinero de emergentes, pasará siempre por asegurar a ese dinero un mejor tratamiento impositivo que el de sus países de orígen.