La otra cara del drama santafesino
En medio de la inundación saquearon la planta de un frigorífico. Hay 20 detenidos.

Carlos Roberto Morán / La Capital

Santa Fe. — A los periodistas les resultó casi imposible llegar, los buzos tácticos lo hicieron con dificultades, pero a los más de 100 vecinos del barrio Nueva Pompeya que ayer depredaron el frigorífico Cordial no los acobardó el agua que cubría la zona ni los peligrosos cables cortados en uno de los sectores más afectados por la nueva inundación que soporta Santa Fe.

“No dejaron nada en pie”, relató a La Capital un policía que llegó al lugar luego los vecinos le avisaran a uno de los dueños que “se estaban robando todo del frigorífico”, y que ese “todo” —además de jamones y otros embutidos— incluía computadoras y muebles, mientras escritorios, vitrinas y heladeras fueron saqueados o destruidos.

Los dos buzos de la policía no la pasaron nada bien, porque fueron rodeados por unos 50 belicosos que los amenazaban con palos y piedras para que dejaran en libertad a los que fueron sorprendidos con las manos en la masa. “Fueron diez minutos que no terminaban nunca”, confesó un oficial a La Capital, hasta que llegaron los refuerzos que permitieron trasladar de los detenidos y controlar la situación.

La veintena sujetos fueron transportados en un camión frigorífico escoltado por dos móviles armados. Al ingresar en la seccional 4ª, ya no mostraban belicosidad sino una suerte de resignación.