Lo mataron por una moto cuando le llevaba ropa a su familia evacuada
José Minicucci, de 25 años, tenía un hijo de 3 y su esposa estaba embarazada. Fue en zona sureste. Trabajaba en Promoción Social ayudando a los inundados. Le pegaron tres tiros

Andrés Abramowski / La Capital

Jesús Minicucci tenía 25 años y hacía cinco que trabajaba junto con su padre como personal de mantenimiento en la Secretaría de Promoción Social de la Municipalidad. Por eso, el miércoles estuvo afectado a los operativos en los centros de evacuación donde se apiñan vecinos afectados por las intensas lluvias que todo lo anegaron, incluso los alrededores de su casa. Tras una larga jornada llegó a su casa alrededor de las 20, varias horas más tarde que lo habitual. Pero la agenda del día le tenía reservada una última diligencia que sería fatal. El muchacho fue asesinado a balazos cuando, a bordo de su ciclomotor, le llevaba un bolso de ropa a su mujer y a su pequeño hijo, quienes se habían marchado a la casa de un familiar ante el temor de que el arroyo Saladillo invadiera su vivienda.

Ayer nadie sabía bien cómo habían matado a Jesús. Si el muchacho se había resistido a que le robaran la motito, si conocía a quienes lo emboscaron a pocos metros del puente de Pineda y avenida de Circunvalación, o si tuvo tiempo para elegir su reacción. Lo cierto es que los vecinos escucharon tres disparos y lo encontraron agonizando sobre una zanja, sin su ciclomotor y el bolso de ropa seca que le llevaba a su familia autoevacuada.


En el bosque
La familia Minicucci vive desde hace casi diez años en un predio lindero a un viejo club de fútbol en San Martín y Circunvalación sobre el costado sur de la avenida No hay calle ni camino para llegar sólo se puede tomar por la diagonal Pineda hasta el final y cruzar la vía por un paso semi peatonal Luego queda atravesar una cancha de fútbol grande y arribar a las casitas ubicadas en un bosquecito lindante con el Saladillo

En una de esas viviendas vivía Jesús con su esposa Carmen, embarazada de cinco meses, y Miqueas, el hijo de ambos de 3 años. En otra vivienda viven los padres del joven asesinado con sus otros dos hijos, de 22 y 21 años.

Allí estaba ayer al mediodía Lucas, uno de los dos hermanos de Jesús, sin saber todavía qué había pasado para que su hermano terminara muerto de tres balazos: uno en una pierna y dos en el pecho. Pero ni siquiera en esa circunstancia podía ir contra una de las reglas de la familia: siempre tiene que quedarse alguien cuidando la casa.

"Anoche (por el miércoles) estábamos terminando de sacar nuestras pertenencias en un par de chatas, porque si el arroyo se llegaba a desbordar se podía llegar a arruinar todo. Después con mis hermanos nos íbamos a quedar a dormir acá, porque alguien tenía que cuidar las cosas. En un momento mi cuñada llamó a Jesús para ver si podía llevarle ropa para el nene. Le dijimos que no fuera porque iba a tener que pasar por debajo del puente y sabemos que de noche está cada vez más peligroso", contó el pibe 22 años. "Pero fue igual".


Disparos
Jesús armó un bolso con ropa y partió en su ciclomotor de 50 centímetros cúbicos hacia la casa de sus suegros en Rui Barbosa y Bermúdez en el barrio Roque Sáenz Peña No era lejos pero debía tomar por Pineda y pasar por debajo de la Circunvalación Y fue allí donde lo emboscaron al parecer más de un hombre según algunas versiones tres

"Era cerca de la 1 cuando escuchamos un tiro. Cuando me quise asomar para ver qué pasaba se escuchó otro. Y enseguida el tercer disparo. Cuando salí encontré al chico tirado al lado de la zanja, mientras otro se escapaba en una motito. No vi nada más", relató Mónica, que vive en la esquina Pineda y el pasaje 503.

La mujer, de 47 años, señaló que no alcanzó a reconocer al que huía en la moto de Minicucci ni tampoco pudo ver si estaba acompañado. En cambio, reconoció enseguida a la víctima. Según contó, muchos vecinos comenzaron a juntarse en torno al cuerpo "del pibe de Minicucci". En el lugar la policía halló una vaina servida calibre 9 milímetros.

"Acá lo conocían todos, la familia es del barrio. Era un pibe buenísimo", contó la vecina, todavía "indignada porque la ambulancia nunca vino y hubo que pedirle por favor a la policía que lo llevara al hospital en una camioneta de la subcomisaría 20ª". Pero al llegar al Roque Sáenz Peña el muchacho ya estaba muerto. l