EL NUEVO PAQUETE DE CAVALLO: CONTUNDENTE AVAL DEL ORGANISMO FINANCIERO AL AJUSTE
Cavallo anunció un nuevo acuerdo con el Fondo
El ministro dio la noticia a última hora · Por la tarde, hubo nerviosismo en la delegación argentina por la falta de definiciones · Los detalles del convenio se conocerán en Buenos Aires
Por JORGE LUIS VELAZQUEZ. Enviado especial EN WASHINGTON.
Domingo Cavallo pudo cumplir ayer su objetivo de anunciar aquí un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Para esto contó con la ayuda fundamental del titular del organismo financiero, Horst Köhler, quien a última hora difundió un comunicado con un apoyo contundente a las medidas de ajuste que lanzó el ministro argentino el viernes. "Eso significa que ya tenemos un programa en marcha", tradujo Cavallo. Y anticipó que la semana próxima se conocerá la carta de intención donde figurarán los detalles del nuevo convenio.
Cavallo aterrizó ayer por la mañana en la capital de los EE.UU., donde se transformó en el personaje más solicitado de la ciudad. Ministros de Finanzas, periodistas de todo el mundo y banqueros privados pujaron por encontrar un lugar en su agenda para conocer más sobre el futuro de la economía argentina.
Pero el encuentro clave de la jornada fue la entrevista que mantuvo con el titular del FMI, Horst Köhler, y su segundo, Stanley Fischer. Con ellos debía poner el broche a la negociación que había empezado hacía 15 días en Buenos Aires. Entre los papeles que trajo en su valija, Cavallo tenía como carta de triunfo un resumen de las principales medidas de ajuste que había anunciado el viernes. Con ese "impuestazo", el ministro descontaba que podría convencer al FMI de que estaba garantizada la salud de las cuentas públicas.
Pero Köhler y Fischer no quisieron celebrar por anticipado. El jefe de los técnicos del FMI, Tomás Raichman, regresó ayer de Buenos Aires y reportó a sus superiores que aún persistían algunas diferencias sobre en qué momento del año el Gobierno debía compensar los 1.000 millones de pesos que había incumplido en la meta de déficit del primer trimestre. El Fondo quiere que se recarguen las metas del segundo y tercer trimestre. Pero Economía plantea que quiere dejarlo para el último.
"Estamos cerca de un acuerdo, pero no puedo dar detalles de plazos", se limitó a responder ayer Cavallo, durante una rueda de prensa que ofreció luego de la reunión con los jefes del Fondo. Esa convocatoria a los periodistas estaba llena de expectativas sobre el inminente anuncio del acuerdo, que habían sido abonadas en los últimos días por todos los protagonistas de la negociación, tanto argentinos como fondomonetaristas. La expectativa se transformó en incertidumbre cuando Cavallo comentó que "todo lo que planeamos hacer ya fue anunciado en la Argentina y se empezará a aplicar el martes. Acá no habrá más anuncios ni nuevas medidas". Esta respuesta alentó las dudas: ¿Si las cartas están echadas, por qué no puede saberse ya si hay acuerdo con el FMI?, fue el interrogante que ganó espacio en los corrillos de la sede del Fondo.
Enterado de la impresión que había dejado su aparición pública, Cavallo habló con Fischer para encontrar una forma de dar más certeza al mensaje de que el acuerdo estaba cerca. El envión definitivo lo obtuvo, entrada la noche de Washington, durante una entrevista con el secretario del Tesoro de los EE.UU., Paul O''Neill, quien elogió el plan de Cavallo.
Así se redondeó la iniciativa de un apoyo más explícito del FMI. "Las medidas del Gobierno son un importante y decisivo paso para fortalecer la confianza... Esto, junto con otras medidas anunciadas, debería proveer un fuerte sustento para la recuperación económica", dijo Köhler a través de un comunicado. De inmediato, Cavallo volvió a visitar la sala de periodistas del edificio del FMI para, esta vez sí, anunciar que estaba cerrado el nuevo acuerdo y que así quedaban liberados los desembolsos pendientes del "blindaje".
Simultáneamente, los secretarios de Finanzas, Daniel Marx; de Programación, Federico Sturzenegger, y de Hacienda, Jorge Baldrich, se encerraron casi toda la tarde con Raichman, sus asesores y Claudio Loser, titular del Departamento Occidental del organismo. El objetivo fue destrabar los puntos que no habían podido ser despejados en las conversaciones en Buenos Aires y que habían impedido que Cavallo pudiera hacer el anuncio en la primera conferencia de prensa de ayer.
Mientras sacaban punta a sus lápices, desde Buenos Aires llegaban las noticias sobre el impacto negativo que había tenido el "impuestazo" en la sociedad: movilizaciones, cuestionamientos jurídicos y malhumor generalizado eran los ingredientes de un cóctel que a los hombres del FMI les hizo acordar al fallido ajuste del ex ministro Ricardo López Murphy.
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Cavallo anunció un nuevo acuerdo con el Fondo
El ministro dio la noticia a última hora · Por la tarde, hubo nerviosismo en la delegación argentina por la falta de definiciones · Los detalles del convenio se conocerán en Buenos Aires
Por JORGE LUIS VELAZQUEZ. Enviado especial EN WASHINGTON.
Domingo Cavallo pudo cumplir ayer su objetivo de anunciar aquí un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Para esto contó con la ayuda fundamental del titular del organismo financiero, Horst Köhler, quien a última hora difundió un comunicado con un apoyo contundente a las medidas de ajuste que lanzó el ministro argentino el viernes. "Eso significa que ya tenemos un programa en marcha", tradujo Cavallo. Y anticipó que la semana próxima se conocerá la carta de intención donde figurarán los detalles del nuevo convenio.
Cavallo aterrizó ayer por la mañana en la capital de los EE.UU., donde se transformó en el personaje más solicitado de la ciudad. Ministros de Finanzas, periodistas de todo el mundo y banqueros privados pujaron por encontrar un lugar en su agenda para conocer más sobre el futuro de la economía argentina.
Pero el encuentro clave de la jornada fue la entrevista que mantuvo con el titular del FMI, Horst Köhler, y su segundo, Stanley Fischer. Con ellos debía poner el broche a la negociación que había empezado hacía 15 días en Buenos Aires. Entre los papeles que trajo en su valija, Cavallo tenía como carta de triunfo un resumen de las principales medidas de ajuste que había anunciado el viernes. Con ese "impuestazo", el ministro descontaba que podría convencer al FMI de que estaba garantizada la salud de las cuentas públicas.
Pero Köhler y Fischer no quisieron celebrar por anticipado. El jefe de los técnicos del FMI, Tomás Raichman, regresó ayer de Buenos Aires y reportó a sus superiores que aún persistían algunas diferencias sobre en qué momento del año el Gobierno debía compensar los 1.000 millones de pesos que había incumplido en la meta de déficit del primer trimestre. El Fondo quiere que se recarguen las metas del segundo y tercer trimestre. Pero Economía plantea que quiere dejarlo para el último.
"Estamos cerca de un acuerdo, pero no puedo dar detalles de plazos", se limitó a responder ayer Cavallo, durante una rueda de prensa que ofreció luego de la reunión con los jefes del Fondo. Esa convocatoria a los periodistas estaba llena de expectativas sobre el inminente anuncio del acuerdo, que habían sido abonadas en los últimos días por todos los protagonistas de la negociación, tanto argentinos como fondomonetaristas. La expectativa se transformó en incertidumbre cuando Cavallo comentó que "todo lo que planeamos hacer ya fue anunciado en la Argentina y se empezará a aplicar el martes. Acá no habrá más anuncios ni nuevas medidas". Esta respuesta alentó las dudas: ¿Si las cartas están echadas, por qué no puede saberse ya si hay acuerdo con el FMI?, fue el interrogante que ganó espacio en los corrillos de la sede del Fondo.
Enterado de la impresión que había dejado su aparición pública, Cavallo habló con Fischer para encontrar una forma de dar más certeza al mensaje de que el acuerdo estaba cerca. El envión definitivo lo obtuvo, entrada la noche de Washington, durante una entrevista con el secretario del Tesoro de los EE.UU., Paul O''Neill, quien elogió el plan de Cavallo.
Así se redondeó la iniciativa de un apoyo más explícito del FMI. "Las medidas del Gobierno son un importante y decisivo paso para fortalecer la confianza... Esto, junto con otras medidas anunciadas, debería proveer un fuerte sustento para la recuperación económica", dijo Köhler a través de un comunicado. De inmediato, Cavallo volvió a visitar la sala de periodistas del edificio del FMI para, esta vez sí, anunciar que estaba cerrado el nuevo acuerdo y que así quedaban liberados los desembolsos pendientes del "blindaje".
Simultáneamente, los secretarios de Finanzas, Daniel Marx; de Programación, Federico Sturzenegger, y de Hacienda, Jorge Baldrich, se encerraron casi toda la tarde con Raichman, sus asesores y Claudio Loser, titular del Departamento Occidental del organismo. El objetivo fue destrabar los puntos que no habían podido ser despejados en las conversaciones en Buenos Aires y que habían impedido que Cavallo pudiera hacer el anuncio en la primera conferencia de prensa de ayer.
Mientras sacaban punta a sus lápices, desde Buenos Aires llegaban las noticias sobre el impacto negativo que había tenido el "impuestazo" en la sociedad: movilizaciones, cuestionamientos jurídicos y malhumor generalizado eran los ingredientes de un cóctel que a los hombres del FMI les hizo acordar al fallido ajuste del ex ministro Ricardo López Murphy.
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