BAR- Bloody Mary
Bloody Mary        A este trago cuya base es vodka, jugo de tomate y condimentos. se le atribuyen inmediatos efectos terapéuticos, post noche bravas.
No sólo sirve para recuperos: la mezcla, que puede tener infinitas variantes, es idea genial para la hora del aperitivo. Despiertan las ganas.De todo. Piense que es una ensalada o un gazpacho, pero con alma en forma de vodka.
"Beber el pelo del perro que te muerde" es un proverbio inglés, un pueblo que le da al trago. Parecería que una dosis homeopática de spirit contribuye a reparar estados calamitosos en esos días que uno se mira al espejo y no le gusta para nada lo que ve. Los excesos son funestos y los insensatos que resbalan, a veces sin darse cuenta, en los parties o en la vida en general, además de quejas, culpas y autorreprochesy autoconmiseraciones, deben conocer algunas de las virtudes de ciertos antídotos. Hay varios: un suculento de pastas con manteca es uno de ellos, algo más melancólico que el famoso Bloody.
No se entusiasme, es un buen antídoto anti resaca, pero si exagera, también puede provocarla.
Uno de los antecedentes históricos de este trago al que los americanos son tan afectos es el Red Snapper, creado por Ferdinand Petiot antes de la Segunda Guerra Mundial en el American Bar del Ritz o quizá en el Harry's New York bar, de París. Ese trago combinaba gin con jugo de tomate, pimienta de Cayena, jugo de limón, sal y pimienta en proporciones exactas, en las que la Cayena tenía una fuerte presencia.
Cuando terminó le Ley Seca, quedaban poco barmen experimentados en USA. Los mejores habían emigrados a Europa en busca de shakers seguros. El dueño del Hotel St. Regis de New York contrató a Petiot, el inventor del Red Snapper, para trabajar en el bar del hotel, el Great King Cole, donde la creación del barman alcanzo un éxito inmediato. Cuando termino la segunda guerra, loa americanos se habían acostumbrado al vodka, y ésta reemplazo al gin en la fórmula. Fue entonces cuando se lo bautizó Bloody Mary y se los consagro como el antiresaca más efectivo.
Otra versión de la historia: hacia 1953 Hemingway, le pidió al barman del Ritz parisino que le preparara un jugo de tomate porque su mujer Mary, controlaba su aliento para detectar cualquier signo de alcohol. A Papa Doc, le gustaba el trago. Berlin, el barman, le mezcló jugo de tomate con vodka, ya que es este aguardiente es absolutamente inodoro, y no deja rastros. Después se la añadieron los demás condimentos para crear esa mezcla reconfortante, no sólo para le día después. Los aconsejo para llenar vacíos existenciales, por ejemplo si uno esté en un aeropuerto sin alma, ha perdido una conexión y el tiempo se estira. Me paso hace poco y el trago preparado por una gorda cubana me reconcilió con la vida y los aviones perdidos.
La versión final de Bloody Mary es un equilibrio perfecto de vodka, jugo de tomate, Tabasco, Salsa Worcester Lea & Perrins (no cualquier erzats) y jugo de limón -personalmente lo prefiero con lima o eso que en Argentina llaman limón para caipirinha-, sazonado con sal o sal de apio y pimienta negra de molino.
Lo que convierte al Bloody Mary en único e irremplazable, son, sobre todo, las salsas
Con reminiscencias coloniales                       
Tabasco y salsa inglesa        Inspiradas en los trópicos, dos salsas para enfatizar no solo los Bloody Mary.               
La salsa Worcester, fue llevada por un tal Lord Marcus Sandys, ex gobernador de Bengala, de Calcuta a Inglaterra. Los ingleses sacaron infinidad de recetas de sus colonias y ésta es una de ellas. La fórmula original incluía vinagre, anchoas, tamarindo, cebolla y ajo.
El ex funcionario pidió a una farmacia de los señores Lea y Perrins, en Worcester que le reprodujera la mezcla. La salsa conquistó al mundo y resulta imprescindible su presencia en el bar (y en cocina, especialmente para condimentar roast beef o huevos revueltos).
La otra salsa esencial, Tabasco, fue creada por el banquero Edmund Mc Ilhenny, una amante de la buena vida, los picantes y las especias. Mc Ilhenny cultivó chiles mejicanos en una finca cerca de New Orleans y después de varios experimentos creó la salsa Tabasco, también necesaria y omnipresente en las barras del mundo Sobre estos básicos el tradicional Bloody Mary se prepara en versiones tan diferentes, que hacen olvidar el origen.
Las variantes del Bloody Mary                       
Invenciones        Hay fórmulas sin alcohol, que le afectan su esencia. Cuando las señoras piden un Bloody Mary sin alcohol, O.K, todo bien, pero no es Bloody Mary.               
Otros experimentos reemplazan vodka por Jerez, con vinagre de jerez en lugar de limón (bien parecido al gazpacho), salsa de rábano picante y un firulete de apio
En cuanto al vodka se experimenta con algunos aromatizados como el Absolut Pepper, con pimienta, el Petrovka ruso, con pimienta y el Pieprzowka polaco que lleva paprika y pimienta negra en granos y tiene un impresionista color rosado.
Otros inventos: Bloody Caesare con mezcla de jugo de tomates y jugo de almejas frescos, el Bloody Bull con consomé, y el Bloody Maria, con tequila en lugar de vodka, parecido a la sangrita mejicana, solo que el tequila no se sirve en vasito aparte.
Bloody Mary        A este trago cuya base es vodka, jugo de tomate y condimentos. se le atribuyen inmediatos efectos terapéuticos, post noche bravas.
No sólo sirve para recuperos: la mezcla, que puede tener infinitas variantes, es idea genial para la hora del aperitivo. Despiertan las ganas.De todo. Piense que es una ensalada o un gazpacho, pero con alma en forma de vodka.
"Beber el pelo del perro que te muerde" es un proverbio inglés, un pueblo que le da al trago. Parecería que una dosis homeopática de spirit contribuye a reparar estados calamitosos en esos días que uno se mira al espejo y no le gusta para nada lo que ve. Los excesos son funestos y los insensatos que resbalan, a veces sin darse cuenta, en los parties o en la vida en general, además de quejas, culpas y autorreprochesy autoconmiseraciones, deben conocer algunas de las virtudes de ciertos antídotos. Hay varios: un suculento de pastas con manteca es uno de ellos, algo más melancólico que el famoso Bloody.
No se entusiasme, es un buen antídoto anti resaca, pero si exagera, también puede provocarla.
Uno de los antecedentes históricos de este trago al que los americanos son tan afectos es el Red Snapper, creado por Ferdinand Petiot antes de la Segunda Guerra Mundial en el American Bar del Ritz o quizá en el Harry's New York bar, de París. Ese trago combinaba gin con jugo de tomate, pimienta de Cayena, jugo de limón, sal y pimienta en proporciones exactas, en las que la Cayena tenía una fuerte presencia.
Cuando terminó le Ley Seca, quedaban poco barmen experimentados en USA. Los mejores habían emigrados a Europa en busca de shakers seguros. El dueño del Hotel St. Regis de New York contrató a Petiot, el inventor del Red Snapper, para trabajar en el bar del hotel, el Great King Cole, donde la creación del barman alcanzo un éxito inmediato. Cuando termino la segunda guerra, loa americanos se habían acostumbrado al vodka, y ésta reemplazo al gin en la fórmula. Fue entonces cuando se lo bautizó Bloody Mary y se los consagro como el antiresaca más efectivo.
Otra versión de la historia: hacia 1953 Hemingway, le pidió al barman del Ritz parisino que le preparara un jugo de tomate porque su mujer Mary, controlaba su aliento para detectar cualquier signo de alcohol. A Papa Doc, le gustaba el trago. Berlin, el barman, le mezcló jugo de tomate con vodka, ya que es este aguardiente es absolutamente inodoro, y no deja rastros. Después se la añadieron los demás condimentos para crear esa mezcla reconfortante, no sólo para le día después. Los aconsejo para llenar vacíos existenciales, por ejemplo si uno esté en un aeropuerto sin alma, ha perdido una conexión y el tiempo se estira. Me paso hace poco y el trago preparado por una gorda cubana me reconcilió con la vida y los aviones perdidos.
La versión final de Bloody Mary es un equilibrio perfecto de vodka, jugo de tomate, Tabasco, Salsa Worcester Lea & Perrins (no cualquier erzats) y jugo de limón -personalmente lo prefiero con lima o eso que en Argentina llaman limón para caipirinha-, sazonado con sal o sal de apio y pimienta negra de molino.
Lo que convierte al Bloody Mary en único e irremplazable, son, sobre todo, las salsas
Con reminiscencias coloniales                       
Tabasco y salsa inglesa        Inspiradas en los trópicos, dos salsas para enfatizar no solo los Bloody Mary.               
La salsa Worcester, fue llevada por un tal Lord Marcus Sandys, ex gobernador de Bengala, de Calcuta a Inglaterra. Los ingleses sacaron infinidad de recetas de sus colonias y ésta es una de ellas. La fórmula original incluía vinagre, anchoas, tamarindo, cebolla y ajo.
El ex funcionario pidió a una farmacia de los señores Lea y Perrins, en Worcester que le reprodujera la mezcla. La salsa conquistó al mundo y resulta imprescindible su presencia en el bar (y en cocina, especialmente para condimentar roast beef o huevos revueltos).
La otra salsa esencial, Tabasco, fue creada por el banquero Edmund Mc Ilhenny, una amante de la buena vida, los picantes y las especias. Mc Ilhenny cultivó chiles mejicanos en una finca cerca de New Orleans y después de varios experimentos creó la salsa Tabasco, también necesaria y omnipresente en las barras del mundo Sobre estos básicos el tradicional Bloody Mary se prepara en versiones tan diferentes, que hacen olvidar el origen.
Las variantes del Bloody Mary                       
Invenciones        Hay fórmulas sin alcohol, que le afectan su esencia. Cuando las señoras piden un Bloody Mary sin alcohol, O.K, todo bien, pero no es Bloody Mary.               
Otros experimentos reemplazan vodka por Jerez, con vinagre de jerez en lugar de limón (bien parecido al gazpacho), salsa de rábano picante y un firulete de apio
En cuanto al vodka se experimenta con algunos aromatizados como el Absolut Pepper, con pimienta, el Petrovka ruso, con pimienta y el Pieprzowka polaco que lleva paprika y pimienta negra en granos y tiene un impresionista color rosado.
Otros inventos: Bloody Caesare con mezcla de jugo de tomates y jugo de almejas frescos, el Bloody Bull con consomé, y el Bloody Maria, con tequila en lugar de vodka, parecido a la sangrita mejicana, solo que el tequila no se sirve en vasito aparte.
