Fué siempre un hombre de perfil bajo.
Ya le habían ofrecido la selección mayor en otras oportunidades , pero prefirió dar un paso al costado : "Me siento cómodo con los juveniles " , fué su elusiva pero invariable respuesta .
La caída de Bielsa luego del 2002 , no le dejó alternativas , y se puso el buzo.
Un buzo que - a pesar de las satisfacciones económicas - tiene mucho de overall y una dosis de stress , apta sólo para corazones vigorosos.
Si me dieran a elegir , me quedo con el rosarino , por que su propuesta intentó una síntesis entre las dos corrientes futboleras , que dividen al país : el preciosismo de Menotti , y la planificación y "racionalidad cabulera " de Bilardo .
Esa síntesis , es la misma que me gustaría encontrar en una propuesta nueva de política que , tomando lo mejor de cada parte , termine con las antinomias y desencuentros de 200 años de Historia Argentina.
Sin embargo , lo imponderable , que suele jugar un rol muy importante en este deporte , nos dejó afuera de Jàpón , y truncó abruptamente ese intento de construir una "identidad abarcativa o conciliadora " en una cancha de fútbol.
Su renuncia , tampoco me descorazonó :Jamás le ví una sonrisa a Marcelo Bielsa ,y por instinto - y experiencia - desconfío de la gente que no sonríe.
Se abrió entonces una nueva etapa , conducida , por un ser de pocas palabras , que alguna vez jugó de nº 5 - sin brillar excesivamente - en Argentinos Juniors e Independiente de Avellaneda.
Hombre gentil y muy educado (al menos por la manera que le he visto responder a agresivos hinchas argentinos en Alemania ) se puso al frente del seleccionado mayor , con el pergamino de haber ganado varios mundiales con los seleccionados juveniles.
¿Había mérito en ello ?
Sí , pero no excesivo : es tan inagotable la cantera de talentos que producen nuestros potreros , que es muy difícil no salir campeón con esos pibes.
Sin embargo tuvo una virtud , que pareció manifestarse en el seleccionado mayor : Pekerman es un excelente armador de grupos humanos.
Es un técnico que pondera mucho el valor del grupo , por encima de las individualidades , y se esfuerza permanentemente en transmitirlo.
Tal vez , algunas ausencias notables en el plantel , o algunos cambios equivocados , se deban al hincapié que hace él en la persona , antes que en el futbolista.
Tal vez , simplemente se equivocó.
Es muy fácil armar una selección en Europa :Ahí tienen
15 jugadores , y necesitan 23.Eligen a los 15 mejores , y rellenan con 8 que no podrían jugar ni en Deportivo Arenas.
Pero ¿cómo se elige en países como Argentina o Brasil , donde por lo menos hay 80 "seleccionables "?
Esto será tema de la próxima entrega.
Ya le habían ofrecido la selección mayor en otras oportunidades , pero prefirió dar un paso al costado : "Me siento cómodo con los juveniles " , fué su elusiva pero invariable respuesta .
La caída de Bielsa luego del 2002 , no le dejó alternativas , y se puso el buzo.
Un buzo que - a pesar de las satisfacciones económicas - tiene mucho de overall y una dosis de stress , apta sólo para corazones vigorosos.
Si me dieran a elegir , me quedo con el rosarino , por que su propuesta intentó una síntesis entre las dos corrientes futboleras , que dividen al país : el preciosismo de Menotti , y la planificación y "racionalidad cabulera " de Bilardo .
Esa síntesis , es la misma que me gustaría encontrar en una propuesta nueva de política que , tomando lo mejor de cada parte , termine con las antinomias y desencuentros de 200 años de Historia Argentina.
Sin embargo , lo imponderable , que suele jugar un rol muy importante en este deporte , nos dejó afuera de Jàpón , y truncó abruptamente ese intento de construir una "identidad abarcativa o conciliadora " en una cancha de fútbol.
Su renuncia , tampoco me descorazonó :Jamás le ví una sonrisa a Marcelo Bielsa ,y por instinto - y experiencia - desconfío de la gente que no sonríe.
Se abrió entonces una nueva etapa , conducida , por un ser de pocas palabras , que alguna vez jugó de nº 5 - sin brillar excesivamente - en Argentinos Juniors e Independiente de Avellaneda.
Hombre gentil y muy educado (al menos por la manera que le he visto responder a agresivos hinchas argentinos en Alemania ) se puso al frente del seleccionado mayor , con el pergamino de haber ganado varios mundiales con los seleccionados juveniles.
¿Había mérito en ello ?
Sí , pero no excesivo : es tan inagotable la cantera de talentos que producen nuestros potreros , que es muy difícil no salir campeón con esos pibes.
Sin embargo tuvo una virtud , que pareció manifestarse en el seleccionado mayor : Pekerman es un excelente armador de grupos humanos.
Es un técnico que pondera mucho el valor del grupo , por encima de las individualidades , y se esfuerza permanentemente en transmitirlo.
Tal vez , algunas ausencias notables en el plantel , o algunos cambios equivocados , se deban al hincapié que hace él en la persona , antes que en el futbolista.
Tal vez , simplemente se equivocó.
Es muy fácil armar una selección en Europa :Ahí tienen
15 jugadores , y necesitan 23.Eligen a los 15 mejores , y rellenan con 8 que no podrían jugar ni en Deportivo Arenas.
Pero ¿cómo se elige en países como Argentina o Brasil , donde por lo menos hay 80 "seleccionables "?
Esto será tema de la próxima entrega.
