los muchachos aprovechan el opio general en que nos envuelve el mundial parece
El jefe de Gabinete defendió la iniciativa que le permitiría manejar el presupuesto a discreción; Terragno dijo que implica una "desorganización grave" y Macaluse advirtió que es "una reforma constitucional por decreto"
El proyecto de ley enviado sorpresivamente anoche por el presidente Néstor Kirchner al Congreso que convertiría en permanentes los superpoderes del jefe de Gabinete para modificar el presupuesto a discreción ya abrió la polémica.
Además de la esperable defensa desde la Casa Rosada, la iniciativa generó un amplio rechazo y duras críticas entre dirigentes de la oposición que la calificaron de "autoritaria" y "peligrosa" y acusaron al Gobierno de atentar contra la división de poderes y de querer "vaciar" el Congreso.
Qué dice el proyecto. El proyecto consiste en la modificación del artículo 37° de la ley 24.156 de administración financiera y de los sistemas de control del sector público nacional. En concreto, faculta al jefe de Gabinete para reestructurar el presupuesto, con el único límite de no modificar el total de gastos aprobado por el Congreso.
Defensa. El primero en reaccionar desde el Gobierno fue el funcionario directamente afectado por la iniciativa.
"De lo que se trata es de administrar y el Poder Legislativo dicta normas, pero no está llamado a administrar", afirmó el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, a radio Continental.
En este sentido, indicó que "administrar" es una atribución del Poder Ejecutivo y no del Parlamento.
Agregó que "es absurdo" que el Parlamento impida al Ejecutivo "recurrir a fondos que no están siendo utilizados para afectarlos a situaciones que sí se vuelven necesarias" y recordó que el PEN "tiene que rendir permanentemente cuentas al Legislativo, porque éste ejerce siempre un control presupuestario".
Rechazo opositor. Desde la oposición, la primera reacción vino de parte del senador radical Rodolfo Terragno.
El legislador cuestionó el proyecto y planteó que el país atraviesa una "desorganización muy grave".
"La Argentina es un país sin presupuesto, primero porque existen los superpoderes del jefe de Gabinete que le permiten sacar plata que está destinada a la inversión y a otras cosas, y además porque existen los decretos de necesidad y urgencia", evaluó.
En este sentido, añadió que "no puede ser que el Presidente decida dónde se van a aplicar esos fondos", aunque también admitió que el proyecto de ley no es inconstitucional.
Permanentes. El Ejecutivo había incluido los superpoderes en las leyes de gasto de 2004 y 2005, lo que generó tanta polémica que decidió excluirlos en el presupuesto de este año, pero si el nuevo proyecto oficial es ley, ya no deberá discutir cada año sobre esta cuestión sino que regirán para siempre.
Consultados por LANACION.com otros referentes de la oposición cuestionaron el proyecto de la Casa Rosada y advirtieron sobre sus efectos negativos.
Eduardo Macaluse jefe del bloque de diputados de ARI
Es una reforma constitucional por decreto. [Al Gobierno] no le bastaba delegar facultades de forma transitoria y ahora lo quieren hacer permanente. Esto habla de una clara voluntad de recortar facultades al Congreso y dejar más poder en muy pocas manos.
En la medida que Argentina vaya avanzando en el Mundial, los proyectos que mande el Gobierno van a ser cada vez más audaces. Están buscando pasar proyectos por debajo de la mesa bajo el bullicio del Mundial.
Federico Pinedo - diputado de Pro
"Esto no es un proyecto de ley sino que parece un bando militar de disolución del Congreso que existe fundamentalmente para aprobar como se gasta el dinero de los impuestos. Sin eso no hay más Congreso.
Es una muestra de un autoritarismo peligroso y absolutamente exacerbado y si se aprueba vamos a presentarnos ante el Mercosur y la OEA. Además, es de un oportunismo futbolero y un desprecio por la opinión publica inaceptables", sentenció.
Ricardo Gómez Diez - senador, Partido Renovador de Salta
El proyecto viola el artículo 76 de la Constitución que prohíbe la delegación de facultades salvo en materias determinadas de administración o en caso de emergencia publica. Acá no se da ninguno de esos supuestos y además, si la delegación fuera permanente, como se pretende, no se daría el supuesto de la emergencia.
Esto demuestra una vez más que el vaciamiento de facultades del Congreso es una política constante del Gobierno, no sólo a través de este proyecto sino de iniciativas como la reglamentación de los DNU.
Si se aprueba, el Presidente y el jefe de Gabinete se van a convertir en los reales legisladores de la Argentina con un grave detrimento de la división de poderes".
