Amelia Valcarcel, filósofa ibérica, tiene un librito muy interesante: Etica contra Estética.
Toma ella ambas ramas de la filosofía (la ética y la estética), y las contrapone, las obliga a debatirse entre ambas, a sacar lo peor y mejor de cada una.
Defiende que no hay estética válida sin una ética que la respalde, y pone de manifiesto el espantoso error de poder considerar como estético aquello que no es ético, que no surge y tiene sustento en una estructura ética.
En mi cabeza, se hizo un mix entre ese libro, la estética que vivimos hoy los argentinos (patética, por cierto), y los candidatos de estas elecciones (¡ Sí, señoras y señores, aunque Ud. no lo crea, en una semana votamos!!!)
A saber, me queda este menjunje en la sesera:
Repasemos los candidatos desde ese punto de vista. Acoto que el mismo no es de carácter prejuicioso; es tan sólo un relevamiento de lo estrictamente visible.
Aníbal Ibarra: Ex candidato progre, actualmente no sé bien que. Se vuelan las chapas, y ordenadamente, organizadamente, acomoda esos pelos que le quedan para seguir pareciendo el langa.
Carlos Saúl Menem: Y, que decir. Una pálida sombra del ayer, con tintura, un peinado que no resiste la carcajada, viejo, anciano -menciono la ancianidad por la paternidad, por toda esa cosa que pretende jugar de borrego, de pibe, y no le va, no le va...- caminando por ese bosque en ¿traje? (que tiene que ver un bosque con vestir corbata???), una sonrisa que más parece una mueca trágica, eso, un ancianito que pretende disfrazarse de hombre joven con toda la potencia del mundo.
Kirchner: tiene el ojo boleado, quien puede negarlo? y en el afiche callejero, con Scioli a su lado, es inevitable el comentario: El bizco, y el manco. Teneme el diario, que yo te lo leo. A Scioli le falta el brazo izquierdo, el ojo boleado de Kirchner es el izquierdo. Zurditos encubiertos, no creo que sean.
Lilita: es un tanque Shermann con unos pelitos pegados a la cabeza, más un crucifijo gigante que le cuelga por delante. Esto es así, más allá de sus ideas, de lo que defiende. Y esa imagen que la envuelve de soledad, es devastadora.
Lopez Murphy: Un hombre grandote, con ojos de huevo, que tiene algún problema estomacal por el cual, permanentemente, hace provechito. Y sí, eructa constantemente. Nadie puede darle un Taural? Mylanta?.
Reuttemann: y, que no es candidato, pero casi casi que lo fue. Lindo el hombre, sin dudas; pero, ¿hombre? . Hay gente a la que esto le importa, otra a la que no. Será cierto lo del disfraz de odalisca?. Pero bueno, era lindo, pero no quiso. Otro lindo histérico, quizás?
Y nos queda.... y nos queda el único presentable, obvio, estéticamente hablando: Rodriguez Saa. Sonrisa impecable, pilcha impecable, prolijito, seductor, un hablar continente y afectuoso. Eso sí, viene con secreto oculto. Todos sabemos lo que pasó en ese hotel... y a muchos, les causa risa, a otros, asco, a otros curiosidad, pero bueno, el hombre viene con secretito.
Parados desde algún lugar, es casi imposible querer, sentir empatía por alguien que no nos resulta bello. Y si ese alguien, resulta bello, pero tiene secretito, el secretito opera inevitablemente como restricción al querer (o no, depende las inclinaciones o aficciones de cada uno).
La seducción está presente en los afectos, y por tanto, de las electividades. Uno elige por ideas, y por afectos. Para muchos, Perón fue ese papá necesario, que para otros fue Balbín; y luego vino el papá canchero y simpático Alfonsín. La casa está en orden, decía papá Alfonsín, y bueno, resultó papá pactador y mentiroso.
Luego, se acabaron los papás, muerte a los papás, y bienvenida a un igual: Cashlo era un igual, algo cheronca, que prometía pizza con champán, fiesta, fiesta, fiesta!!! joda, la joda loca, nadie queda afuera, Buenos Aires era una partuzza infernal, y la estética era eso, partuzzera.
Y claro, la partuzza terminó para la miércoles, se pasaron de sustancias de todo tipo, y degeneró terriblemente... algunos gritaban ¡Cuando me toca a míiii!!!! y entonces tenía que venir alguien serio y aburrido, que no brindara la más mínima duda de que la fiesta había terminado, y ahora había que lavar los platos y las copas, limpiar y ordenar la casa, ventilar, y ponerse a trabajar. Pero bueno, el hombre era blando, en el fondo más que serio era hueco, la mujer con ansias de princesa- lo manejaba, los hijos con pretensión de langas, estos también- lo manejaban, ideas no tenía, y más que gobernar lo que quería era llegar, y cuando llegó, se durmió. Traía un coequiper que cuando llegó a la meta, no le gustó lo que vió, y se mandó a mudar.
No pasa nada, no se me para... dice la canción de los ¿catupecu?, y la gente se cansó de que no pasara nada, o que lo que pasara no era lo que esperaba, y los poderosos se cansaron más que la gente... Y pum! patadón en el final de la espalda (más una gran ayudita de los amigos de siempre, con el borceguí preparado para el patadón) y ché fé, no tá más.
Y vinieron los pop up (porque la seguidilla Puerta, Rodriguez Saa y ya no me acuerdo quien más, no fueron más que pop ups, especies de banners políticos), y luego, la familia del bañero, dignos modelos de una pintura de Bottero: petisitos, gorditos, cuadraditos, rellenitos, sonrientitos si corresponde, seriecitos si es en Tucumán.
Y ahora que nos deparará el destino? nadie nos ha seducido, nadie nos seduce, nadie nos hace el novio, cada uno pone su nombre en una boleta, y votame si querés, y si no querés, no me votés, no me importa.
Estamos en el medio del baile, y nadie nos saca a bailar. Todos están medio como hombrito, levantan el hombro, y si querés vení, y si no, no vengas, me dá igual.
Creo que en el fondo saben que la mayoría no tienen ganas de bailar con estos candidatos al baile, y por tanto, poco importa hacerse/ser lindo. ¿Para qué depilarse, -diría una amiga- si no va a pasar nada ? No ganará la estética, no ganará la ética, ganará probablemente la inmensa mayoría que no fue seducida por ninguno, el voto anulado o en blanco, que es una forma de decir que nadie me gusta, nadie me interesa, y por tanto, escasa legitimidad y poder tendrá el que acceda al trono. Durará el tiempo que demore en cansar al resto.
Difícil enamorarse de aquel que no quiere enamorar a nadie, porque es un juego de espejos el enamoramiento; es, te miro / me mirás, y si no hay espejo, nadie se mira. Estamos ciegos.
Nunca mejor aplicado el refrán que dice: En el país de los ciegos, el tuerto, es rey.
No lo digo por Kirchner, ojo!!!
(juazzz!!!)
Emma, cada día, más bella... (juazzzz!!!)
Toma ella ambas ramas de la filosofía (la ética y la estética), y las contrapone, las obliga a debatirse entre ambas, a sacar lo peor y mejor de cada una.
Defiende que no hay estética válida sin una ética que la respalde, y pone de manifiesto el espantoso error de poder considerar como estético aquello que no es ético, que no surge y tiene sustento en una estructura ética.
En mi cabeza, se hizo un mix entre ese libro, la estética que vivimos hoy los argentinos (patética, por cierto), y los candidatos de estas elecciones (¡ Sí, señoras y señores, aunque Ud. no lo crea, en una semana votamos!!!)
A saber, me queda este menjunje en la sesera:
Repasemos los candidatos desde ese punto de vista. Acoto que el mismo no es de carácter prejuicioso; es tan sólo un relevamiento de lo estrictamente visible.
Aníbal Ibarra: Ex candidato progre, actualmente no sé bien que. Se vuelan las chapas, y ordenadamente, organizadamente, acomoda esos pelos que le quedan para seguir pareciendo el langa.
Carlos Saúl Menem: Y, que decir. Una pálida sombra del ayer, con tintura, un peinado que no resiste la carcajada, viejo, anciano -menciono la ancianidad por la paternidad, por toda esa cosa que pretende jugar de borrego, de pibe, y no le va, no le va...- caminando por ese bosque en ¿traje? (que tiene que ver un bosque con vestir corbata???), una sonrisa que más parece una mueca trágica, eso, un ancianito que pretende disfrazarse de hombre joven con toda la potencia del mundo.
Kirchner: tiene el ojo boleado, quien puede negarlo? y en el afiche callejero, con Scioli a su lado, es inevitable el comentario: El bizco, y el manco. Teneme el diario, que yo te lo leo. A Scioli le falta el brazo izquierdo, el ojo boleado de Kirchner es el izquierdo. Zurditos encubiertos, no creo que sean.
Lilita: es un tanque Shermann con unos pelitos pegados a la cabeza, más un crucifijo gigante que le cuelga por delante. Esto es así, más allá de sus ideas, de lo que defiende. Y esa imagen que la envuelve de soledad, es devastadora.
Lopez Murphy: Un hombre grandote, con ojos de huevo, que tiene algún problema estomacal por el cual, permanentemente, hace provechito. Y sí, eructa constantemente. Nadie puede darle un Taural? Mylanta?.
Reuttemann: y, que no es candidato, pero casi casi que lo fue. Lindo el hombre, sin dudas; pero, ¿hombre? . Hay gente a la que esto le importa, otra a la que no. Será cierto lo del disfraz de odalisca?. Pero bueno, era lindo, pero no quiso. Otro lindo histérico, quizás?
Y nos queda.... y nos queda el único presentable, obvio, estéticamente hablando: Rodriguez Saa. Sonrisa impecable, pilcha impecable, prolijito, seductor, un hablar continente y afectuoso. Eso sí, viene con secreto oculto. Todos sabemos lo que pasó en ese hotel... y a muchos, les causa risa, a otros, asco, a otros curiosidad, pero bueno, el hombre viene con secretito.
Parados desde algún lugar, es casi imposible querer, sentir empatía por alguien que no nos resulta bello. Y si ese alguien, resulta bello, pero tiene secretito, el secretito opera inevitablemente como restricción al querer (o no, depende las inclinaciones o aficciones de cada uno).
La seducción está presente en los afectos, y por tanto, de las electividades. Uno elige por ideas, y por afectos. Para muchos, Perón fue ese papá necesario, que para otros fue Balbín; y luego vino el papá canchero y simpático Alfonsín. La casa está en orden, decía papá Alfonsín, y bueno, resultó papá pactador y mentiroso.
Luego, se acabaron los papás, muerte a los papás, y bienvenida a un igual: Cashlo era un igual, algo cheronca, que prometía pizza con champán, fiesta, fiesta, fiesta!!! joda, la joda loca, nadie queda afuera, Buenos Aires era una partuzza infernal, y la estética era eso, partuzzera.
Y claro, la partuzza terminó para la miércoles, se pasaron de sustancias de todo tipo, y degeneró terriblemente... algunos gritaban ¡Cuando me toca a míiii!!!! y entonces tenía que venir alguien serio y aburrido, que no brindara la más mínima duda de que la fiesta había terminado, y ahora había que lavar los platos y las copas, limpiar y ordenar la casa, ventilar, y ponerse a trabajar. Pero bueno, el hombre era blando, en el fondo más que serio era hueco, la mujer con ansias de princesa- lo manejaba, los hijos con pretensión de langas, estos también- lo manejaban, ideas no tenía, y más que gobernar lo que quería era llegar, y cuando llegó, se durmió. Traía un coequiper que cuando llegó a la meta, no le gustó lo que vió, y se mandó a mudar.
No pasa nada, no se me para... dice la canción de los ¿catupecu?, y la gente se cansó de que no pasara nada, o que lo que pasara no era lo que esperaba, y los poderosos se cansaron más que la gente... Y pum! patadón en el final de la espalda (más una gran ayudita de los amigos de siempre, con el borceguí preparado para el patadón) y ché fé, no tá más.
Y vinieron los pop up (porque la seguidilla Puerta, Rodriguez Saa y ya no me acuerdo quien más, no fueron más que pop ups, especies de banners políticos), y luego, la familia del bañero, dignos modelos de una pintura de Bottero: petisitos, gorditos, cuadraditos, rellenitos, sonrientitos si corresponde, seriecitos si es en Tucumán.
Y ahora que nos deparará el destino? nadie nos ha seducido, nadie nos seduce, nadie nos hace el novio, cada uno pone su nombre en una boleta, y votame si querés, y si no querés, no me votés, no me importa.
Estamos en el medio del baile, y nadie nos saca a bailar. Todos están medio como hombrito, levantan el hombro, y si querés vení, y si no, no vengas, me dá igual.
Creo que en el fondo saben que la mayoría no tienen ganas de bailar con estos candidatos al baile, y por tanto, poco importa hacerse/ser lindo. ¿Para qué depilarse, -diría una amiga- si no va a pasar nada ? No ganará la estética, no ganará la ética, ganará probablemente la inmensa mayoría que no fue seducida por ninguno, el voto anulado o en blanco, que es una forma de decir que nadie me gusta, nadie me interesa, y por tanto, escasa legitimidad y poder tendrá el que acceda al trono. Durará el tiempo que demore en cansar al resto.
Difícil enamorarse de aquel que no quiere enamorar a nadie, porque es un juego de espejos el enamoramiento; es, te miro / me mirás, y si no hay espejo, nadie se mira. Estamos ciegos.
Nunca mejor aplicado el refrán que dice: En el país de los ciegos, el tuerto, es rey.
No lo digo por Kirchner, ojo!!!
(juazzz!!!)
Emma, cada día, más bella... (juazzzz!!!)
