El temómetro hoy marca bajas.
El Banco Central Europeo (BCE) recortó la tasa de interés. Y nada menos que en 50 puntos básicos hasta un nuevo mínimo de su corta historia.
Pero, como ya viene siendo habitual, muchos inversores han vuelto a criticar la decisión, no tanto por la magnitud del recorte como por llegar un poco tarde.
¿Por qué no lo hizo en la reunión de mayo? ¿Tiene sentido preguntar algo de lo que no tenemos una respuesta clara?.
El único impacto apreciable del recorte de la tasas ha sido en el euro. Así, la moneda europea rompe a la baja el nivel de 1,17 dólares hasta niveles de 1,16. No tenemos muy claro que el recorte de tipos desde el Banco Central Europeo sirva para estabilizar a la moneda europea, pero al menos si ha puesto de manifiesto que la situación económica de la zona euro (estancamiento económico versus expectativas de descensos futuros en la inflación) puede ser incluso más delicada que la norteamericana.
Es cierto que los desequilibrios corriente y público son un motivo de preocupación en Estados Unidos, pero su mayor potencial de crecimiento futuro debe ser muy valorado en la situación actual de indefinición a nivel internacional.
Quizá sea por este motivo que tanto los mercados de deuda como la bolsa europea están totalmente condicionados a la evolución de sus equivalentes norteamericanos.
¡Y la Reserva Federal de Estados Unidos mantiene tasas oficiales del 1,25% frente al 2,0% en que los fijó ayer el BCE!
¿Y ahora qué?
Sólo resta esperar nuevos datos económicos en Estados Unidos. Los de la zona euro son fáciles de anticipar: entre el estancamiento y la desaceleración. Y a esperar que las autoridades norteamericanas sigan encima de la economía. Sin poder descartar del todo que en la reunión del Comité del Mercado Abierto de la Reserva Federal de final de mes haya un nuevo descenso de las tasa de interés oficiales.
Por lo que respecta al Banco Central Europeo, los mercados ya comienzan a descontar un nuevo descenso de los tipos oficiales en los próximos meses.
En mi, el mejor termómetro sobre cuál será el nivel de tasa de interés oficial apropiada es la evolución de la moneda.
Por cierto, cualquier coincidencia entre lo comentado anteriormente y el comportamiento real de los mercados se debe a que estos también actúan de forma racional.
Con menor frecuencia de lo que nos gustaría, es cierto.
