El marketing lo hacen los padres
.
empresa invierte poco en publicidad, confía en el boca a boca y factura anualmente 49 millones de pesos por año.
Jesús Antonio Saavedra es el gerente financiero de Alfajores Jorgito, pero se lo ve en todas las áreas. Pasa del traje al mameluco, recorre su fábrica y señala una recomendación a alguno de sus empleados, mientras cuenta que el secreto de su negocio está en que lo que el producto que se elabora es rico y barato, y una tentación que se transmite de generación en generación.
"Nuestro mayor marketing lo hacen los padres que comieron este alfajor cuando eran chicos y ahora se lo compran a sus hijos, con la convicción de que le transmiten ese sabor primario inconfundible", comentó el empresario, que también habló sobre la endeble situación de las pymes en el país y reclamó medidas alentadoras de la actividad por parte del Gobierno.
La empresa fundada por su padre, Amador, que nació hace 48 años como una pequeña fábrica que proveía a panaderías y que casi no invierte en publicidad, logró instalarse en el gusto del consumidor y hoy elabora y vende 800.000 unidades por día.
Al tiempo que se detiene junto a una larga mesa enmantelada de blanco, donde 60 mujeres, cuchara en mano, colocan la cobertura del Jorgito Clásico tal como se hace desde su creación, Saavedra comenta que planea aumentar su producción para satisfacer una demanda creciente: cada año aumenta sus ventas un 10% y su facturación alcanza los 49 millones de pesos anuales.
Un delicioso aroma formado por la mezcla de olores de la harina que se cocina para formar las primeras tapitas, por el dulce de leche que arrojan las
máquinas dosificadoras y por el chocolate que se derrite en grandes tubos invade toda la planta. "Desde que empieza a cocinarse la harina hasta que sale
el alfajor terminado pasan sólo 40 minutos", explica "Tony" como prefiere que lo llamen.
PD: El mejor alfajor de mi infancia y de hoy, junto al Capitan del Espacio obvio..

