La AFIP enviará,
durante las próximas semanas, un millón de cartas a inversores y contribuyentes en mora para sumarlos al blanqueo de capitales y la moratoria impositiva. La
mira está puesta en los 500.000 ahorristas que tienen cajas de seguridad y las 100.000 tarjetas de crédito que se utilizan en la Argentinapero se abonan
utilizando cuentas en bancos del extranjero. En un contexto de crisis, el Gobierno se juega a que esas dos iniciativas sancionadas en el Congreso puedan
impulsar la actividad económica.
En la Casa Rosada dicen que podrían repatriarse alrededor de US$ 10.000 millones durante los seis meses que dura el blanqueo. El plan arrancará justo dentro de un mes. Mientras tanto, un ejército de inspectores de la AFIP recorrerá la Argentina, pueblo por pueblo, para captar deudores impositivos. Se planean reuniones con las asociaciones empresariales para potenciar la estrategia.
La reglamentación de las medidas que se publicará en los próximos días en el Boletín Oficial tuvo un agregado de último momento. Se amplió el blanqueo a quienes traigan el dinero en efectivo desde el exterior. El jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, mandará un millón de cartas para sumar voluntades al plan. Las recibirán los dueños de las 402.000 cajas de seguridad que hay en los bancos y de los casi 100.000 cofres que suman las financieras de menor envergadura. Las cajitas albergan entre US$ 12.000 y 16.000 millones.
Las misivas también se repartirán entre los titulares de las 100.000 tarjetas de crédito internacionales que se utilizan para compras en el país, pero cuya liquidación se paga desde cuentas radicadas en el extranjero. Otro tanto se enviarán a contribuyentes en mora.
Sólo se podrá traer plata de bancos internacionales reconocidos. Son aquellos que adhieren al programa internacional "Yo conozco a mi cliente", por el cual se hacen responsables de la naturaleza de los fondos que administran. Llegado el caso de una denuncia, el banco debe responder ante el Poder Judicial y poner a disposición los datos de la cuenta investigada. Quedarán excluidas aquellas entidades financieras instaladas en paraísos fiscales.
En la Casa Rosada dicen que podrían repatriarse alrededor de US$ 10.000 millones durante los seis meses que dura el blanqueo. El plan arrancará justo dentro de un mes. Mientras tanto, un ejército de inspectores de la AFIP recorrerá la Argentina, pueblo por pueblo, para captar deudores impositivos. Se planean reuniones con las asociaciones empresariales para potenciar la estrategia.
La reglamentación de las medidas que se publicará en los próximos días en el Boletín Oficial tuvo un agregado de último momento. Se amplió el blanqueo a quienes traigan el dinero en efectivo desde el exterior. El jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, mandará un millón de cartas para sumar voluntades al plan. Las recibirán los dueños de las 402.000 cajas de seguridad que hay en los bancos y de los casi 100.000 cofres que suman las financieras de menor envergadura. Las cajitas albergan entre US$ 12.000 y 16.000 millones.
Las misivas también se repartirán entre los titulares de las 100.000 tarjetas de crédito internacionales que se utilizan para compras en el país, pero cuya liquidación se paga desde cuentas radicadas en el extranjero. Otro tanto se enviarán a contribuyentes en mora.
Sólo se podrá traer plata de bancos internacionales reconocidos. Son aquellos que adhieren al programa internacional "Yo conozco a mi cliente", por el cual se hacen responsables de la naturaleza de los fondos que administran. Llegado el caso de una denuncia, el banco debe responder ante el Poder Judicial y poner a disposición los datos de la cuenta investigada. Quedarán excluidas aquellas entidades financieras instaladas en paraísos fiscales.
