"Estoy permeable a lo que me puedan ofrecer", dijo en el conurbano
El tenista visitó Merlo y comenzó una recorrida por los distritos clave de la campaña kirchnerista. Próximamente se mostrará con Scioli en Fuerte Apache.
Resurge la estrategia de sumar figuras populares del deportes y la farándula.
Vilas se anotó en el circuito de los K
El tenista visitó Merlo y comenzó una recorrida por los distritos clave de la campaña kirchnerista. Próximamente se mostrará con Scioli en Fuerte Apache.
Resurge la estrategia de sumar figuras populares del deportes y la farándula.
Vilas. Dio clases de tenis y charlas en el club Independiente de Merlo. Seguirá recorriendo el conurbano bonaerense.
Guillermo Vilas, abanderado del tenis en la Argentina, apareció ayer con su sombrero texano y el atuendo negro que no abandona desde hace años en un
lugar que no acostumbra a visitar: un polideportivo en Merlo, corazón del segundo cordón del conurbano bonaerense. Y lo hizo para unir su vieja pasión,
los raquetazos, con su nuevo centro de interés: la política.
En una eleccion tan decisiva y complicada como la que tiene por delante el kirchnerismo, con derrotas entre probables y seguras en Santa Fe, Capital, Córdoba y Mendoza, se juega la vida en el resultado de la provincia de Buenos Aires. Esa es la unica razon que explicaría por qué Néstor no rechazaría la sumatoria de una figura popular como Guillermo Vilas (que sacó al tenis argentino del rango de deporte de elite). Aun cuando eso vaya contra cierta linea rectora del kirchnerismo respecto de no repetir experiencias menemistas en cuanto a la convocatoria de figuras cuyo valor esta dado por la farandula o el deporte.
Vilas se lanzó a la política de la mano de Daniel Scioli, otro ex deportista que en los 90 dejó la motonáutica para ocupar distintos cargos que lo llevaron hasta la gobernación bonaerense. Este verano, el tenista le dijo a Scioli -según aseguraron fuentes de la administración del distrito más poblado del país- que está "dispuesto a trabajar donde lo disponga". Ese trabajo, adelantan cerca de Scioli, será una tarea política.
¿Qué papel le buscó Scioli a Vilas? En principio, lo contrató -con honorarios a cargo de la Jefatura de Gabinete provincial- para dar cincuenta clínicas de tenis en toda la provincia. A eso se dedicó Vilas durante lo que va del verano. Paseó sus charlas por decenas de ciudades de la costa provincial, con varias recorridas semanales. Para eso, se instaló con su familia en el Hotel Provincial de Mar del Plata, hoy en manos de un empresario afín a Scioli, y desde allí se trasladó adonde el gobernador necesitó mostrar su gestión.
El mecanismo es siempre similar: Vilas llega al lugar con sus dos sparrings, su propio equipo de sonido, su presentador y el equipo de producción. Pelotea y habla durante unas tres horas con un micrófono inalámbrico sobre los valores del deporte. Alrededor de él, la gobernación hace lo suyo: llegan camionetas del programa ¡Soluciones Ya! -cargadas de operarios que cortan el pasto, cambian lamparitas y arreglan chapas del predio, por ejemplo-; el Ministerio de Salud estaciona sus camionetas con dentistas y enfermeros que toman la presión y en algunos casos se montan oficinas para que los vecinos del lugar puedan tramitar sus DNI. Siempre se muestra el logo de la gestión Scioli.
La idea de la gobernación es mostrar a Vilas y usar su poder de convocatoria para "llegar a lugares en donde los políticos no tienen buena imagen", explicó uno de los funcionarios de confianza de Scioli. Hasta ayer, no se habían encargado encuestas para evaluar las perspectivas de "Willy" como candidato.
Pero a Vilas no le disgusta ese plan. "Vos no te podés postular a un cargo, porque te tienen que llamar. En mi caso, sí tengo que decir que estoy 'permeable' a esto y a lo que me pueda ofrecer el gobernador, después veré si acepto o no", avisó ayer en el club Independiente de Merlo. Por si no quedaba claro, adelantó que "si hay algún plan para algo más, será dentro de un dibujo en las próximas elecciones".
Vilas seguirá su ronda por los distritos que Néstor Kirchner monitorea con obsesión y que considera su castillo electoral. El miércoles irá a Luján; el jueves, a Moreno; el viernes, a Berazategui y el sábado le toca un plato fuerte: llegará con su raqueta a Fuerte Apache. Allí se mostrará con Scioli, con quien habla más seguido de lo que se conoce.
En una eleccion tan decisiva y complicada como la que tiene por delante el kirchnerismo, con derrotas entre probables y seguras en Santa Fe, Capital, Córdoba y Mendoza, se juega la vida en el resultado de la provincia de Buenos Aires. Esa es la unica razon que explicaría por qué Néstor no rechazaría la sumatoria de una figura popular como Guillermo Vilas (que sacó al tenis argentino del rango de deporte de elite). Aun cuando eso vaya contra cierta linea rectora del kirchnerismo respecto de no repetir experiencias menemistas en cuanto a la convocatoria de figuras cuyo valor esta dado por la farandula o el deporte.
Vilas se lanzó a la política de la mano de Daniel Scioli, otro ex deportista que en los 90 dejó la motonáutica para ocupar distintos cargos que lo llevaron hasta la gobernación bonaerense. Este verano, el tenista le dijo a Scioli -según aseguraron fuentes de la administración del distrito más poblado del país- que está "dispuesto a trabajar donde lo disponga". Ese trabajo, adelantan cerca de Scioli, será una tarea política.
¿Qué papel le buscó Scioli a Vilas? En principio, lo contrató -con honorarios a cargo de la Jefatura de Gabinete provincial- para dar cincuenta clínicas de tenis en toda la provincia. A eso se dedicó Vilas durante lo que va del verano. Paseó sus charlas por decenas de ciudades de la costa provincial, con varias recorridas semanales. Para eso, se instaló con su familia en el Hotel Provincial de Mar del Plata, hoy en manos de un empresario afín a Scioli, y desde allí se trasladó adonde el gobernador necesitó mostrar su gestión.
El mecanismo es siempre similar: Vilas llega al lugar con sus dos sparrings, su propio equipo de sonido, su presentador y el equipo de producción. Pelotea y habla durante unas tres horas con un micrófono inalámbrico sobre los valores del deporte. Alrededor de él, la gobernación hace lo suyo: llegan camionetas del programa ¡Soluciones Ya! -cargadas de operarios que cortan el pasto, cambian lamparitas y arreglan chapas del predio, por ejemplo-; el Ministerio de Salud estaciona sus camionetas con dentistas y enfermeros que toman la presión y en algunos casos se montan oficinas para que los vecinos del lugar puedan tramitar sus DNI. Siempre se muestra el logo de la gestión Scioli.
La idea de la gobernación es mostrar a Vilas y usar su poder de convocatoria para "llegar a lugares en donde los políticos no tienen buena imagen", explicó uno de los funcionarios de confianza de Scioli. Hasta ayer, no se habían encargado encuestas para evaluar las perspectivas de "Willy" como candidato.
Pero a Vilas no le disgusta ese plan. "Vos no te podés postular a un cargo, porque te tienen que llamar. En mi caso, sí tengo que decir que estoy 'permeable' a esto y a lo que me pueda ofrecer el gobernador, después veré si acepto o no", avisó ayer en el club Independiente de Merlo. Por si no quedaba claro, adelantó que "si hay algún plan para algo más, será dentro de un dibujo en las próximas elecciones".
Vilas seguirá su ronda por los distritos que Néstor Kirchner monitorea con obsesión y que considera su castillo electoral. El miércoles irá a Luján; el jueves, a Moreno; el viernes, a Berazategui y el sábado le toca un plato fuerte: llegará con su raqueta a Fuerte Apache. Allí se mostrará con Scioli, con quien habla más seguido de lo que se conoce.
