El 21 de diciembre de 2005 se inició un nuevo despliegue alcista del índice MERVAL de la bolsa argentina, a partir de los 1487 puntos, el que finalizó el pasado 1 de febrero de 2006 en el nivel máximo de 1794 puntos.
La subida indicada se inscribió, naturalmente, dentro del gran proceso ascendente que comenzara en los pisos históricos de junio de 2002 en los deprimidos 265 puntos que se alcanzaron luego de muchos años de depresión bursátil y económica general.
Luego de la subida reciente a 1794, vivimos una fuertísima baja hasta los 1692 puntos de MERVAL, fundamentalmente por influencia del desinfle de precios de papeles como SIDERAR y TENARIS que habían sido el eje de la motorización alcista más reciente.
Por lo tanto, luego de lo sucedido, cabe preguntarse dónde estamos parados en la evolución de la bolsa local. ¿Ha finalizado el ciclo positivo, que se acerca casi ya a los cuatro años de duración, o queda resto para que se logren valores más altos durante varios meses o años más?
Del análisis no sólo del MERVAL sino de otros mercados emergentes con los que Argentina suele estar relacionada por afinidad de de movimientos, como Brasil y México y aún con la tendencia general de los mercados del primer mundo, me inclino por la segunda posibilidad.
Es decir, los 1794 puntos del MERVAL no fueron un máximo definitivo del cual debe seguirse una depresión de precios sino tan sólo un escalón intermedio dentro de la tendencia mayor que debería colocar al índice, estimo, en las cercanías de 2278 o de 2766 puntos hacia la segunda mitad de este año.
En el corto plazo, retrocesos hasta 1676 o inclusive hasta los 1640 resultarían posibles, sin que por ello se anule el esquema de definición alcista rumbo a 2278 ó 2766 puntos.
Si, en cambio, el MERVAL continuará por la senda depresiva de las últimas semanas perforando a la baja la región de los 1604-1598 puntos, el desenlace de subidas quedaría anulado pasándose por ello a validarse un proceso descendente mayor con objetivos para este mismo año de 1256-1207 puntos.
Al momento de escribir esta nota, esta posibilidad no es naturalmente mi preferida, por las razones técnicas argumentadas previamente y porque los mercados globales no presentan por el momento, en mi interpretación, señales que permitan presumir que la fuerza alcista de los últimos cuatro años haya quedado ya anulada para que deba pasarse a un período de caídas como las vividas entre marzo del año 2000 y octubre del año 2002.
Centralizados muchas veces en nuestro propios mercados, noticias económicas y ruidos políticos de naturaleza local, tendemos casi siempre a maximizar este tipo de influencias olvidándonos el hecho de que por diversos motivos, algunos tal vez inexplicables, las tendencias bursátiles se mueven en conjunto a nivel mundial pasando por alto las características regionales o presuntamente propias de cada mercado y país.
Si al MERVAL ahora le tocara desplomarse, como aconteciera durante el final del gobierno de Carlos Menem, durante el mandato de De la Rúa e inicios del de Eduardo Duhalde, ello no será principalmente por características propias del gobierno de Néstor Kirchner sino porque la tendencia general del mundo ha sido revertida de alcista a bajista, por un período corto o largo de tiempo.
6 de febrero de 2006.
ADVERTENCIA: Las predicciones manifestadas en el presente artículo se basan en el denominado análisis técnico de mercados practicado por el autor de la nota. No debe ser interpretado su contenido como una invitación para comprar o vender activo financiero alguno, ya sea en sus formas de valores o de índices bursátiles, en sus modos de contado o de derivados financieros. El autor asímismo aclara que suele negociar él mismo y para su propia cartera valores integrantes del índice MERVAL, incluído el denominado short selling si lo considerara necesario.
www.infobae.com
La subida indicada se inscribió, naturalmente, dentro del gran proceso ascendente que comenzara en los pisos históricos de junio de 2002 en los deprimidos 265 puntos que se alcanzaron luego de muchos años de depresión bursátil y económica general.
Luego de la subida reciente a 1794, vivimos una fuertísima baja hasta los 1692 puntos de MERVAL, fundamentalmente por influencia del desinfle de precios de papeles como SIDERAR y TENARIS que habían sido el eje de la motorización alcista más reciente.
Por lo tanto, luego de lo sucedido, cabe preguntarse dónde estamos parados en la evolución de la bolsa local. ¿Ha finalizado el ciclo positivo, que se acerca casi ya a los cuatro años de duración, o queda resto para que se logren valores más altos durante varios meses o años más?
Del análisis no sólo del MERVAL sino de otros mercados emergentes con los que Argentina suele estar relacionada por afinidad de de movimientos, como Brasil y México y aún con la tendencia general de los mercados del primer mundo, me inclino por la segunda posibilidad.
Es decir, los 1794 puntos del MERVAL no fueron un máximo definitivo del cual debe seguirse una depresión de precios sino tan sólo un escalón intermedio dentro de la tendencia mayor que debería colocar al índice, estimo, en las cercanías de 2278 o de 2766 puntos hacia la segunda mitad de este año.
En el corto plazo, retrocesos hasta 1676 o inclusive hasta los 1640 resultarían posibles, sin que por ello se anule el esquema de definición alcista rumbo a 2278 ó 2766 puntos.
Si, en cambio, el MERVAL continuará por la senda depresiva de las últimas semanas perforando a la baja la región de los 1604-1598 puntos, el desenlace de subidas quedaría anulado pasándose por ello a validarse un proceso descendente mayor con objetivos para este mismo año de 1256-1207 puntos.
Al momento de escribir esta nota, esta posibilidad no es naturalmente mi preferida, por las razones técnicas argumentadas previamente y porque los mercados globales no presentan por el momento, en mi interpretación, señales que permitan presumir que la fuerza alcista de los últimos cuatro años haya quedado ya anulada para que deba pasarse a un período de caídas como las vividas entre marzo del año 2000 y octubre del año 2002.
Centralizados muchas veces en nuestro propios mercados, noticias económicas y ruidos políticos de naturaleza local, tendemos casi siempre a maximizar este tipo de influencias olvidándonos el hecho de que por diversos motivos, algunos tal vez inexplicables, las tendencias bursátiles se mueven en conjunto a nivel mundial pasando por alto las características regionales o presuntamente propias de cada mercado y país.
Si al MERVAL ahora le tocara desplomarse, como aconteciera durante el final del gobierno de Carlos Menem, durante el mandato de De la Rúa e inicios del de Eduardo Duhalde, ello no será principalmente por características propias del gobierno de Néstor Kirchner sino porque la tendencia general del mundo ha sido revertida de alcista a bajista, por un período corto o largo de tiempo.
6 de febrero de 2006.
ADVERTENCIA: Las predicciones manifestadas en el presente artículo se basan en el denominado análisis técnico de mercados practicado por el autor de la nota. No debe ser interpretado su contenido como una invitación para comprar o vender activo financiero alguno, ya sea en sus formas de valores o de índices bursátiles, en sus modos de contado o de derivados financieros. El autor asímismo aclara que suele negociar él mismo y para su propia cartera valores integrantes del índice MERVAL, incluído el denominado short selling si lo considerara necesario.
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