Lo conocí (diría , lo padecí ) una noche fría , muy fría
en la cancha de River .
Flaco , alto y desgarbado era una delicia su toque de pelota .
Venía de Rosario Central y esa noche , con la camiseta de Racing le zampó dos tiros libres ,
al ángulo a Amadeo .
Ni chanfle , ni suavidad .Dos misiles inatajables que le dieron a la gente de Avellaneda
Una victoria estrecha , pero inapelable : Tres a dos
Luego pasó a Boca , para
terminar su carrera en el Santos de Pelé ,
haciendo maravillas al lado del monstruo y de Coutinho .
Como técnico logró sacar campeón al Huracán donde
brillaran Babington , Houseman
y Brindisi que jugaban un fútbol de pelota bien tratada y una lírica exponencial que todavía enamora .
En aquella época , durante un par de campeonatos ,los partidos no podían terminar empatados
y se definían por penales .
El Flaco y su bohemia jamás aceptaron
Esa imposición digital , ese fútbol de ceros o unos , de
compro o vendo
que borraban de un plumazo y autoritariamente la zona de los grises , esa libertad ,
esa lógica de lo impensado que era amordazada por una reglamentación absurda
y que el combatía prendiendo al anteúltimo pucho y dirigiendose prestamente al vestuario
sin esperar ni importarle la definición desde los 12 pasos .
De ideas "progresistas " , fue el audaz
federalista que se animó a armar una selección nacional ,
compuesta sólo por jugadores del interior .
Ardiles , Galván , Valencia son algunos de los jugadores que hoy recuerdo .
Unos meses antes del mundial del 78 , hizo debutar en la cancha de Boca , frente a Hungría
a un petisito morrudo de pelo enrulado de 17 años
que jugaba en Argentinos Juniors y cuyo ingreso era pedido a gritos
por medio país .
Al final decidió excluirlo , según él , por miedo a quemarlo , y se quedó con el Beto Alonso ,
muy promocionado en ese entonces por José María Muñoz .
El Diego , no le perdonó nunca esa decisión que para algunos atrasó la Historia .
Sobrio , de pocas palabras . a pesar de sus ideas fue anatemizado como
"El Director Técnico del Proceso " endilgándoles culpas que no son de su incumbencia
y menos aún de un pueblo que , mientras percibía la devastación de sus horizontes ,
festejó una alegría mundialista , empañada por una sospechosa victoria contra Perú en Rosario
En un marco sombrío y siniestro , donde fuerzas oscuras
mostraban hasta donde puede llegar
la crueldad , la intolerancia y el menosprecio por la vida .
Ese abrazo interminable con Olguín , y esa lágrima traicionera al fin del partido con Holanda ,
simbolizaban algo más que una batalla ganada .
Flaco , desgarbado , fierrero , se jactaba ( antes de la doble vía ) de llegar en dos horas a Rosario ,
donde se iba desesperado todos los lunes a pescar con un amigo de la infancia ,
con quién hasta hoy comparte lo más preciado de un ser humano : Sus silencios.
Tal vez lo idealizo y seguramente Loco de Mente pueda aportar datos que desconozco
de quién , en medio de tanta mierda política y futbolera ,
se me aparece como una bocanada de aire fresco en un país cada día más irrespirable ,
más triste ,y profundamente sucio y terminal .
