Corría el año 85 y yo era un ferviente hincha de Michelle Alboreto que corría a los mandos de una Ferrari y le hacía la contra a un desatado Prost que ya estaba en McLaren.....pero los turbo KKK de Ferrari eran mucho más frágiles que los Garret de McLaren y Alain se llevó su primer título.
Por aquel año, un compañerito de la primaria (estaba en 5 grado yo) me rompía las pelotas con Ayrton Senna que ya había brillado un año antes con el Toleman Hart en esa lluviosa tarde de Mónaco, opacando a todos, incluso a los imbatibles McLaren de Lauda y Prost.
Ahí, gracias a mi amigo Silvio, comencé a prestarle especial atención a Senna. Ya con ese Lotus Renault ese año logró ganar dos carreras, las dos humillando bajo la lluvia. Desde esa segunda carrera que ganó en mojado, lo seguí como hincha hasta el final de sus días.
Pasé por las rabietas de la suciedad de Prost cuando lo tiró afuera en Suzuka, ambos con McLaren y festejé la revancha al año siguiente, cuando el francés estaba en Ferrari. Pasé por la frustración de su último año en McLaren, que con un Ford Cosworth de vieja evolución que tenía que luchar contra el Benetton con Cosworth de nueva generación de Schumacher y el imbatible Williams con suspención activa y un motor Renault fulminante.
Pero Ayrton era diferente, no faltaba nunca hacerse de la oportunidad para humillar a los rivales, como en ese Brasil del 93 bajo el agua, con ese auto muy malo que tenía, humillarlo a Prost como tantas veces lo hizo y ganando ese año nada menos que 5 carreras con un carromato.
La vuelta mágica de Mónaco, la vuelta mágica de Donintong Park, la confesión del Poppy Larrauri en Mónaco 88, cuando me cuenta que sale a clasificar en los últimos minutos y todo el paddock enmudece mirando los monitores y terminada la vuelta, hasta el último mecánico de todos los teams aplaudieron a rabiar y tantas otras cuestiones mitológicas de Ayrton, incluso las ligadas a su Fe, me marcaron a fuego en el deporte que más me gusta.
Siempre me gustó el automovilismo, desde muy muy chico, pero con Ayrton me gustó más, hizo que me corra gasolina por las venas.
El tipo que prefería correr gratis con un coche competitivo, que cobrar para uno descartable.......hoy la mayoría corre más por plata que por el placer de competir y ganar......basta ver los problemas salariales de la F1 actual.
El más profesional de todos, el primero en llegar, el último en irse de las pistas. El pibe desgarbado que se entrenaba para superar el test de Cooper hasta lograrlo....el más veloz.
Luego cometía el error de Reutemann, el de ir al coche ganador del año anterior......y los fans nos poníamos contentos de creer que tenía un gran arma, sin saber que se lo llevaría.
Y comienza el 94 y vienen las frustraciones nuevamente. Un piloto imbatiblemente rápido a una vuelta, podía contra la electrónica de un Benetton perreado con un control de tracción camuflado.....pero a ese Benetton no lo manejaba cualquier muerto, lo manejaba Schumacher, quien ya como Prost, no nos simpatizaba......ya sea por el control de tracción como por las estrategias de Briatore, las 4 carreras corridas en ese 94 fueron 4 poles para Ayrton, pero fueron 4 victorias para Schumacher y jamás lo pudo superar en pista....siempre el alemán le ganaba en la estrategia de boxes......y ya no se sumaban 9 al ganador, sinó 10......y estaban 40 a 0 para cuando ya Ayrton no respiraba en Bologna.
Y pensar que en ese 94, Damon Hill que era el segundo de Senna, a la postre termina peleando el título hasta la última carrera con Schumacher, título que pierde Hill porque Schumacher lo tira al diablo cuando Hill estaba para sacarle una vuelta.....cosas de la vida, era el título 4to de Ayrton.
Hill jamás hubiera sido campeón del mundo sin la muerte de Ayrton, años después. Y hasta quizás nunca habría debutado Coulthard en William's.
No me olvido más de ese 1ro de mayo del 94,......20 años mañana. Veía la carrera con un amigo, contento con la pole de Ayrton pero sabiendo de lo difícil que era superar en carrera a los Benetton. Yo vivía en el campo en esa época y mi amigo tenía un bar en el pueblo, así que la vimos ahí. Vimos el accidente y pensamos que la cosa era muy muy grave, pero jamás lo peor. Me fui cabisbajo al campo en la camioneta, escuchando un cassette de Eros Ramazzotti......y ponía una y otra vez hasta llegar el tema "Un fuerte no".......y es ese tema lo que más asocio al día de hoy con la muerte de Ayrton.
No almorcé, me metí en la cama con la radio "Karina" a escuchar radio Rivadavia ya que era la que más informaba del estado del piloto. Y cuando dijeron que tenía muerte cerebral, es como que no caía.....es como si a Messi le faltara un gol para ser el máximo goleador de la historia del futbol mundial y se muere de repente.......no puede ser, si era el que estaba signado por el destino, por ser el mejor de los mejores, a batir los records de Fangio, de Stewart y demás......y luego confirman la muerte y nooooo, imposible, seguro debe haber algún error.......cómo va a hacer ahora desde el cielo para seguir rompiendo records?.......no puede ser tan puto el destino, si mi deseo era conocer a Ayrton y lo conocí el 27 de marzo en San Pablo, para que se mate unas pocas semanas después?.......justo en el día del trabajador?.....no puede ser.......me esperó a mi para conocerlo?......qué macabro todo la puta madre que lo parió!!!!!!. Todas cosas que se me pasaban por la cabeza con 20 años de edad.......pero la cabeza iba a mil y con mucha confusión, lo que teníamos destrozado los hinchas del mejor de los mejores, era el corazón.
Y recuerdo las fotos de su sepultura, mi primer ídolo, Michelle Alboreto llevando el cajón con los restos del mejor, para pocos años después unirse a Ayrton de la misma trágica manera, pero ya no en F1 sinó en Sport....
Mi humilde homenaje y recuerdo al mejor de los mejores de todos los tiempos, Ayrton Senna.
